A buenas horas, coño. La ministra Garmendia ha anunciado la desaparición de los apuntes en las aulas. Con los disgustos que me costaron a mí. No porque yo los tomara sino porque, al fotocopiarlos de alguien más aplicado que yo, había cosas que no se entendían. Digo más aplicado en la absorción de conocimientos universitarios. Más aplicado que yo en el apuntalamiento de mi maestría en el mus que practicaba sin desmayo mientras se impartían pintorescas asignaturas no lo había. Era tal mi caradura que, en un claro ejercicio de aprovechamiento del trabajo ajeno, llegué a tener ciertas peloteras con mi entonces churri y compañera de pupitre. Ella era mucho de flechas, sinopsis, corchetes y demás tipografía intrincada. A mí sin embargo si me quitabas una preposición ya me liaba. Yo era de memorión. Me lo empollaba, lo soltaba en el folio, salía por patas y otra vez a la cantina. El conflicto surgía al sugerirla no sólo que me dejara los apuntes si no que los tomara cómo al hombre de su vida le gustaban ¿No es maravilloso el amor? ¿No es acaso compartir? Lo mío es mío y lo tuyo para los dos ¿O no es así? Me dejó, claro está. No sólo por eso pero no es el momento de abrir esas heridas. Los apuntes siempre han guardado un misterio que nunca fuí capaz de desvelar ¿Para qué nos comprábamos los libros si luego nos contaban cosas que nunca venían en sus páginas? En el caso de seguir al pie de la letra el texto utilizaba una táctica que da buena idea de mi vaguería. Muy simple. Arrancaba las hojas del tema correspondiente, las plegaba, las guardaba en el bolsillo del pantalón y así no tenía que ir cargado con la cartera. Era entonces un adolescente algo asilvestrado. Ahora ya he cambiado mucho. Sobre todo en la edad.
7 de junio de 2008
ADIÓS A LOS APUNTES
Publicadas por
cambalache
a la/s
6/07/2008
Etiquetas: apuntes, ministros, universidad
1 de junio de 2008
SEGUNDA JUVENTUD
Les mentiría si les dijera que no me ha hecho rejuvenecer al menos veinte años. En otras ocasiones ha sido al contrario. Se tiñe uno las canas, mete tripita, se hace un tatoo en el antebrazo, se compra unos pantalones vaqueros rotos que cuestan el triple que si estuvieran nuevos, se monta en el autobús aireando la entrada para el Festival de Benicassim y ni así cuela ¿Va usted a salir en la próxima? La jodida preguntita que te hunde en la ciénaga de tu cuarentena ¿Cómo que si usted va a bajar, tronco? Al final le trataran de esa manera hasta a Paco Clavel. Estos adolescentes pastilleros no tienen educación ninguna. Qué falta de respeto ¿Acaso tratan de usted a los marcianos de la Play que es con lo único que se relacionan? En fin. Les decía que, por fortuna, no siempre tiene uno que padecer semejantes afrentas. Esta mañana, sin ir más lejos (qué necesidad con lo bien que se está en casa) me pasó justo lo contrario. Andaba de paseo con mi sultán por la Ciudad Universitaria (por cierto, no encontré ninguna prótesis abandonada en el auditorio donde cantó en fechas recientes Raimon) cuando un joven me abordó de manera educada ¿Sabes por aquí quién pasa porros? Así sí, amigos, así nos entendemos. De coleguita a coleguita. Ese muchacho no halló en mí ningún síntoma de decadencia que delatara que un servidor ya se marea hasta con el humo del poleo. Él, sin embargo, aguantaba bien porque fumado debía ir hasta las trancas. Sólo así se entiende que buscara un camello de guardia en una facultad un domingo. Ya pueden decir lo que quieran los rectores. Las universidades, ayuntamiento de saberes, no han cambiado tanto. El primer saber es saber quién pasa hachis. En mi época de esas tareas se encargaba un tal Larry que tenía la base de operaciones en la misma cantina. Llegaba por la mañana, se pedía un cafetito, sacaba los naipes y por ahí iban pasando tahúres y consumidores. Con mis propios ojos ví en más de una ocasión cómo sacaba la balanza de precisión con total descaro para pesar la mercancía. Nada de sisar al cliente. Todo un profesional. El viernes la cola, que llegaba desde la cafetería al campo de rugby, un par de kilómetros más o menos, estaba compuesta principalmente por peritos agrícolas, ingenieros y demás técnicos que trataban de olvidar durante unas horas todo lo que tenían que estudiar para llegar a ser unos parados con conocimientos. Una mañana se lo llevó una pareja de policías secretas. Para hacerse una idea de lo gilipollas que pueden llegar a ser alumnos con estudios superiores, pese a la insistencia de mi madre en ser uno de ellos, se convocó una asamblea para solidarizarse con el 'pobre' Larry. Puro corporativismo entre futuros profesionales liberales. El 'pobre' Larry se limitaba a tocarse el bolo de sol a sol mientras sus bolsillos se llenaban con la misma frecuencia que su barriga con la ingesta continuada de botellines. Pobre hombre ¿Qué sería de él? No quiero ni pensar que al final se tuviese que poner a trabajar o, mucho peor, aprobase la carrera y acabase siendo periodista. Intolerable. Todo un martir del buenrrollismo.
Publicadas por
cambalache
a la/s
6/01/2008
1 comentarios
Etiquetas: juventud, porros, universidad
15 de octubre de 2007
DIME LO QUE COMES Y TE DIRÉ QUIÉN ERES
No sé si saben que mi ciudad despojó hace tiempo a Hollywood de su condición de Meca del cine. Aquí tenemos videoporteros, cámaras en los chinos para que no les robes un valioso jarrón de la dinastía todo a cien, cámaras para vigilar a los coches, para vigilar a los choros en la Plaza Mayor o para vigilar a los puteros de la calle Montera. Y luego dicen que hay crisis en el cine español. Madrid es un gran plató que te permite, por ejemplo, ir a los sitios mencionados vestidos de novios y que te salga por la patilla el video de la boda. Te pones delante de alguna, te das un beso, coges en brazos al novio o a la novia en función de su peso en canal y luego pides la cinta a las autoridades. Por lo visto el largometraje de ese hermoso día sale por una pasta y todo para que a la primera bronca por no recoger la mesa o miccionar tres gotas fuera de la taza te den unas ganas terribles de grabar encima los programas de Arguiñano o una porno que te recuerde justo lo que no va a ser tu matrimonio. Por cierto, en las separaciones ¿normalmente quién se la queda? ¿Se lleva al juez o a la Filmoteca? Si a lo que aspiras es a un divorcio express puedes grabar el video acompañado por la tuna. Infalible. Con estos antecedentes mucho me temo que pronto exportarán de Holanda la idea de ubicar también cámaras en los restaurantes para controlar los hábitos alimenticios. Me temo lo peor. Por el momento sólo el comedor de la Universidad de Wageningen cuenta con este vanguardista sistema para saber si eres más de pollo en pepitoria o de dorada a la sal. Claro que aquí nos la jugamos más que ellos. Como mucho a un holandés le pillarán con cara de asco mientras se papea una sopa de calabaza y una ensaladita de tulipanes con rábanos, pero a ver quién es el guapo que aguanta plano sin soltarse un regüeldo después de la ingesta de un fabada y unas manitas de cerdo. O una flatulencia que te haga levantar unos diez centímetros del asiento mientras te endilgas el txupito de orujo de hierbas y te lo derramas todo por la pechera. Siendo holandés es muy fácil que te analicen los hábitos alimentarios pero siendo un español con dos cojones o equivalente es muy difícil no ser un guarro en según qué ocasiones. Eso sí, mucho vegetal y mucho macrobiótico pero cuando vienen aquí tenían que verles. Hace un par de días paseaba con mi sultán por la Plaza Mayor rodeado de guiris que devoraban en las terrazas tortillas y paellas que tuvieron que estar exquisitas allá por el Paleolítico inferior. Les es igual. Cómo sería la cosa que tuve que cogerle en brazos al animal no fueran a confundirle con un cordero lechal. Dan miedo, se lo prometo.
Publicadas por
cambalache
a la/s
10/15/2007
5
comentarios
Etiquetas: comida, holanda, universidad
31 de agosto de 2007
RATONES VAN DAMME
Está usted avisado. Si se encuentra un ratón actúe con sigilo. No grite por si le asusta y se mosquea. Invítele a queso y póngale los dibujos de Piolín y Silvestre para que se descojonen viendo sufrir a un gato. Bajo la apariencia de inofensivo roedor puede que esté usted ante una bestia que deja al Van Damme a la altura de un cobarde alfeñique. En la universidad americana de Baltimore han alumbrado al verdadero 'Superratón'. A través de cruces genéticos han logrado que su musculatura se multiplique por cuatro y su mala leche por más de mil. Si quiere proteger su casa ya tiene la mascota más adecuada. Además los choros, al verle, se reirán de él y su cabreo crecerá de manera exponencial. Que se preparen. Si a su hijo se le cae un diente, por nada del mundo llame al Ratoncito Pérez. Capaz es de pegarle una hostia al niño y dejarle sin ninguno. Estos científicos locos nos van a buscar la ruina. Como cunda el ejemplo de los ratoncitos musculetis no va haber quien pare en los gimnasios. Qué asco. Esta manipulación ha sido llevada por el equipo del doctor Se Jin Lee que, por lo visto, lleva toda la vida estudiando el desarrollo muscular. Hombre de Dios ¿no se le ha ocurrido a usted aplicar sus conocimientos a otro tipo de músculos más humanos? A mí se me ocurre uno. Estudie a Nacho Vidal, por ejemplo, y si quiere, por el bien de la Humanidad, yo me presto a hacer de conejillo de Indias de sus avances. Pues nada. Ratones con la cara de Mickey Mouse y el cuerpo de Schwarzenegger. Qué monstruosidad. Y luego hablamos del oso hormiguero.
Publicadas por
cambalache
a la/s
8/31/2007
3
comentarios
Etiquetas: científicos, ratones, universidad
22 de agosto de 2007
CERDOS CUM LAUDE
Nos ha costado pero ha merecido la pena. Desde los tiempos aciagos de aquella escuela en la que aprendiamos cantando los rios de la España una, grande y libre hasta la Universidad de hoy dista un abismo. Ha sido un largo y tortuoso camino. Durante esa travesia, las facultades se han visto obligadas a admitir a tipos como yo, no han logrado exiliar al Matto Grosso a los tunos, han tenido que soportar a los bolingas de las fiestas de colegio mayor, pero todo ha tenido su recompensa. Dios aprieta pero no ahoga. Por fin ha llegado el empujoncito para dejar a Oxford y a Cambridge a la altura de un colegio de preescolar. Y sin tener que organizar regatas. Allá va la buena nueva. La Universidad de Andalucía impartirá un máster sobre el cerdo ibérico. Ya era hora que este país hiciera justicia a esta legendaria raza. Entre enero y abril del año próximo podrá usted asistir en Huelva a estas clases magistrales. Aunque todo está por confirmar se espera que la lección de clausura corra a cargo de Porky. Pero eso, eso, eso... no es todo amigos (espero que pillen el chiste; es de nivel pero les tengo por inteligentes). Durante el trimestre que dura el curso, a falta de rematar el programa, se podrán escuchar psicofonías de los Tres Cerditos (digo yo que con los años que tienen ya habrán palmado), visionar una antología fílmica de Babe, conocer de primera mano (o pezuña) las relaciones zoofílicas entre Peggy y la rana Gustavo e incluso se rumorea la presencia de Jorge Clooney para que hable al alumnado de la relación con su mascota porcina recientemente fallecida. La novedad de este máster provoca muchas incertidumbres. Por ejemplo, la Universidad debate en estos momentos si en vez de dar un diploma a la finalización del evento regalan una paletilla de Guijuelo, opción que elevaría sustancialmente el precio de la matrícula, y si puntúa más el alumno que pegue los mocos debajo de el pupitre o llegue al aula desaseado y maloliente. Es decir, hecho un cerdo. De todos modos yo les tendré al tanto. A ver si hay suerte y coincidimos en el seminario 'Teoría evolutiva de la morcilla y la influencia del picadillo en los niveles de colesterol de la UE'.
Publicadas por
cambalache
a la/s
8/22/2007
4
comentarios
Etiquetas: cerdo, master, universidad
30 de junio de 2007
UNIVERSITARIOS DE SALDO
Los licenciados universitarios españoles son, junto a los checos, los que menos cobran de Europa, los que más tarde se van de casa de sus padres, en el caso de que los progenitores no se rindan antes y huyan a una pensión con derecho a cocina, y los que más descontentos están con los estudios que han cursado (salvo aquellos sondeados tras el botellón fin de curso que andaban la mar de felices). Por lo demás, todo estupendo. Por no hablar, y esto ya son pinceladas autobiográficas, de cuando te daban los botellines caldosos en la cantina o tenías que esperar más de una hora en la cola de la fotocopiadora. Hasta donde llegaría la cosa que más de una vez me vi obligado a tomar yo mismo los apuntes ¿Dónde se ha visto que tenga que ir uno a clase? ¿Para eso va uno a la facultad? Un poquito se seriedad. Es posible que estos manuscritos alcancen un valor incalculable cuando me llegue la gloria literaria pero entonces sólo era una intolerable putada. Cuando hablo de licenciados mal pagados me refiero a los afortunados que se dedican a currar en aquello para lo que se prepararon y no se ven obligados a hablar de física cuántica con el compañero mientras preparan una whopper doble con mucho queso. De media ganan poco más de mil cuatrocientos euros mientras que los suizos superan los cuatro mil. La desproporción resulta aún más irritante habida cuenta que en España te puedes pulir la pasta en un santiamén mientras que en Zurich apenas puedes cambiar de peluco o a ponerte ciego de chocolate. Por eso hay tantos bancos. No tanto por vocación de tío Gilito sino porque al final ahorras por cojones. A ver quien es el guapo que sale a darse un rulito con treinta grados bajo cero. Yo salí de la facultad orgulloso de la educación que me habían dado en ese ayuntamiento de saberes. Recuerdo incluso que, con el título en el bolsillo (el medio más sencillo de conseguir un autógrafo del Rey) cedí el paso a una profesora prejubileta en la puerta de entrada y que contuve dos regueldos en el último mini de birra que apuré nostálgico en la cafetería. Todo un ejemplo de ciudadano cívico y de provecho.
Publicadas por
cambalache
a la/s
6/30/2007
2
comentarios
Etiquetas: licenciados, trabajo, universidad
9 de mayo de 2007
Si lo ha probado todo y ha fracasado, no se preocupe, hágase periodista
Entre aquellos muros carcelarios de la 'facul' me dejé algunos de los mejores años de mi juventud. Noches en vela de estudio, domingos encarcelado por culpa de los exámenes, horas y horas de bostezos contenidos frente a los apuntes subrayados de amarillo chillón, los codos despellejados sobre los libros anodinos. Y total ¿para qué? Ahora envías un sms a un diario con el mensaje 'yo, periodista' y ya estás consagrado en este bendito oficio. Mandas unos textos con menos de dos faltas de ortografía, unas fotitos de un apareamiento canino y hasta te pagan y todo.
Usted creerá que cobrar un salario por trabajar es algo habitual. Qué poco conoce los entresijos del periodismo español, querido e ingenuo amigo. Para que se haga una idea, todo lo contrario. Te estafan con un máster en comunicación, unas conferencias sobre la influencia de las corbatas con rayas en los debates electorales, una charla coloquio sobre la influencia de los hermanos Matamoros en el nuevo lenguaje televisivo y, como premio, te mandan a un medio a hacer prácticas para que puedas desarrollar toda la sabiduría que anida en tu intelecto bilingue. Es decir, a traer los cafés de la máquina a los redactores veteranos al grito de 'dáte prisa puto becario'. Así nos las gastamos. Como debe ser.
Menos mal que fui hombre previsor y todo los que le contaba con premeditado dramatismo al inicio de estas líneas es una patraña de tomo y lomo. A mí me iban a pillar ¿Por quién me toman? En la 'facul' me 'jarté' de botellines de Mahou, perfeccione mi magisterio en el mus, me eché una estupenda novia, estudié lo justo y me reí la hostia. Anda que si me lo llego a tomar en serio y ahora veo que bastaba con esperar a tener un móvil. Menudo disgusto. Qué oficios. Con lo que me ha costado llegar a ser un profesional totalmente prescindible ¿Usted se imagina por un momento que hicieran lo mismo con los cirujanos cardiovasculares? Envíe un sms al 7769 con el mensaje 'yo cirujano' y raje de arriba a abajo a su vecino cuando se le encuentre en el ascensor ¿A qué no? Pues ya ve, periodista puede ser cualquiera. A las pruebas me remito. Incluso un tipo como yo goza de un reconocido prestigio hasta el punto que únicamente me tienen prohibido el acceso en un par de restaurantes.
No es que me duela esta ínfima valoración de un digno oficio (si le soy sincero me la sopla). Es posible que yo me sienta tan periodista como usted lagarterana. Como se lo cuento. Es más, cuando oigo a la Patiño (¿y quién no la oye aunque tenga puesto otro canal?) presumir de que ella estudió Periodismo con el mismo énfasis que si se hubiera doctorado en Física Cuántica en La Sorbona lamento de manera profunda haber renunciado al curso CCC de Ornitología en el que a punto estuve de matricularme. Al final me tocó trabajar con otros pájaros, muchos de ellos, por desgracia, sin ningún riesgo de extinción. Excusen este arrebato corporativo que mire usted lo que le importara, pero, a veces, uno se deja llevar por la melancolía y la nostalgia de un oficio que todavía le gustaba. Qué tiempos Venancio, qué tiempos.
Publicadas por
cambalache
a la/s
5/09/2007
5
comentarios
Etiquetas: periodista, sms, universidad
25 de abril de 2007
Gaudeamus kalimotxo
Publicadas por
cambalache
a la/s
4/25/2007
1 comentarios
Etiquetas: fiestas, rectores, universidad
26 de noviembre de 2006
El cazador cazado
El chivato siempre fue un tipo denostado en el colegio. Un alumno que solía ser empollón y repipi y a quien le caía un diluvio de collejas en el pasillo por colaboracionista y pedorro. Esto ha sido tan tradicional como la lotería de Navidad o las manifestaciones de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (todo mi respeto personal, toda mi crítica política). Tradicional hasta que la Universidad Complutense, la 'Complu' de toda la vida, se lo ha montado de vanguardista y molona y ha oficializado al chivato con recompensa incluida. Unos mil alumnos vigilarán en clase si el profesor va o no va, si viene o no viene el sustituto y si la impartición de saberes se ajusta al tiempo estipulado. Estos voluntarios del chivateo operan con discreción, puedes estar con él o con ella codo con codo y creer que es uno de los tuyos, elaboran informes que trasladan a las jefaturas y son premiados con unos créditos extra por su labor. Cómo han cambiado los tiempos Venancio. En mi época (diría casi en mi 'era' de los años que han pasado) que no viniera el profe era motivo de júbilo desmesurado. Y no sólo en la escuela, que ibas por obligación, sino también en la 'facul' que se decía. Para ser sincero, en muchas asignaturas no sabíamos si venía o no. Entre la modorra de los porros, el solecito que entraba por los ventanales y las apasionantes materias que nos endilgaban como que no estábamos muy atentos. Además nos ocurría algo similar a los hermanos Marx en Sopa de Ganso. Chico y Harpo se han metido a espías y tienen que perseguir a un tipo. Días después rinden cuentas a su jefe. El primer día, relata Chico, lógico dado que Harpo hacía de mudo, fuimos y no apareció, el segundo le seguimos y le perdimos, el tercero, le engañamos, fue él pero no fuimos nosotros. Es decir, que si no era porque no iba el profe, era porque no íbamos nosotros. El caso es que hicimos la carrera igual que si nos hubiésemos matriculado en la Universidad a distancia sólo que la distancia era corta. Justo los pocos metros que separaban la cantina del aula donde íbamos a la salida a recoger los apuntes. En el colmo de la desfachatez exigíamos a los alumnos prestamistas que, a ser posible, mejoraran la letra porque luego se perdía notable nitidez en la fotocopiadora. Sin olvidar que nos llevaba nuestro buen rato bebernos los botellines, perfeccionar el mus o apedrear a la tuna. No se puede estar en todo ¿Me entienden ahora cuando me entra la risa floja al oír a la María Pestiño presumir de su licenciatura en Periodismo? Menuda lumbrera. Mi paso por la Universidad lo repetiría mañana mismo. No sólo por aquel brío de la juventud sino porque, aprender no aprendí mucho, pero me pegué unas 'jartás' a reir que pa' qué. Y ahora, qué lástima, con chivatos oficiales y galardonados, gentes con másters, políglotas y aseados. Cómo se ha echado a perder la Universidad española.
Publicadas por
cambalache
a la/s
11/26/2006
0
comentarios
Etiquetas: chivatos, universidad




