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6 de marzo de 2008

LOS NEGOCIOS DEL CLERO

La Iglesia española prohíbe el condón pero invierte sus dineros para que se fabriquen. Eso que usted puede pensar que es una clara contradicción sólo demuestra el desapego a la vida terrenal de los obispos. Para cultivar el alma no hace falta parné o sea que no importa si perdemos los ahorrillos del cepillo en nuestras carteras de negocios. Eso o que, por el contrario, son conscientes de que nadie les hace caso y están dispuestos a sacrificarse y hacerse millonetis mal que les pese. Bien podrían invertir en encargar a Ágata el rediseño de las sotanas pero con la falta de vocaciones sería una pasta tirada o sea que a apostar por la 'camisinha' aunque se pueda entender como aliento del fornicio. Lo cierto es que la pasta va a unos laboratorios farmaceúticos. Ya podían invertir en aspirinas. Así por lo menos se nos aliviaría el dolor de cabeza que levantan sus homilias. Pues nada. Libertinaje y desenfreno con la vista gorda del clero. Ahora con Rouco seguro que la cosa cambia y se redireccionan las inversiones. A Rouco le veo yo más apostar por la fabricación de polvorones o por la de pinzas de la ropa para la confección de aquellos preciosos Cristos. Monseñor siempre ha sido un ejemplo de modernidad. Todo sea que recién llegado a la jefatura del obispado pierda Mariano las elecciones y le dé un sofocón pensando otra vez en las algaradas callejeras que le quedan por convocar. Y eso a su edad aunque ya saben que ellos son más de vida eterna.

16 de septiembre de 2007

IGLESIAS MINIMALISTAS


Ya sabemos que el Señor está en todas partes pero, por si acaso, ya puede usted llevarse en el neceser una iglesia portátil por si peca y no tiene ningún confesionario a mano. En Italia se han vendido ya siete mil en un santiamén. Nunca mejor dicho. No es lo mismo que orar en Nôtre Dame o hincarse de hinojos en la catedral de Milán pero por treinta euros no querrán que le pinten el techo del salón como la Capilla Sixtina. Además Miguel Ángel ya no debe estar ni para darle una mano de gotelé. El rosario digital es del tamaño de un ratón de ordenador pero repara la fe y apaña el espíritu con la misma eficacia que si se compra la discografía completa de María Ostiz. Como mucho, debido a la reducción del tamaño, igual le tienen que dar el vino en un vaso de txupito en vez de en el caliz y en vez de una hostia le dan un pellizco pero, por lo demás, ni preocuparse. Reconforta tanto como un Isostar divino. Ahí le relato la oferta. Enciendes el 'on' del pulpito (no se olvide de poner pilas Duracell ya que estamos hablando de la vida eterna) y suena por los pequeños altavoces los Misterios de la Vírgen, un Padrenuestro, tres Avemarías y un Gloria Patri que no sé lo que es pero deduzco que debe ser como Gloria Gaynor en versión gregoriano. El pack se completa con una estatuilla del santoral y unas estampitas. En España bien podríamos añadir, según la época, cuarto kilo de polvorones o unas torrijitas y por cada tres comprados regalar las obras completas del Padre Apeles. Por el momento sólo se vende en italiano (no sé quién pondrá la voz después de la excomunión de Romina y Albano) pero están buscando tonos en el extranjero para exportar el rosario. Dicen los fabricantes que les está resultando difícil hallar voces de vírgenes ¿Han probado con Bárbara Rey?

27 de agosto de 2007

PEQUEÑA PERO RENTABLE


He de confesar que siempre he dudado de que, con su intelecto, Enrique Iglesias pudiese montar un puzzle de dos piezas en menos de una semana. Y eso con el manual de instrucciones. Me he dejado llevar en más de una ocasión por la descalificación gratuita. No niego que alguna vez incluso caí en el insulto injustificado y en la desconsideración más absoluta. Y bien arrepentido que estoy de esas insidias. Ahora le han ofrecido un contrato de publicidad de un millón de dólares por tener la minga pequeña ¿Qué me dicen? ¿Quién es el tonto? Con tanto tiempo libre me ha dado por pensar y de verdad que no se lo recomiendo. Me he hundido. Si yo tenía al chaval por lelo por ser guaperas, tener un cuerpazo, ser millonario y copular con la Kournikova... Entonces, ¿qué pensaría él de mí? Sí, sí, ya sé que lo importante es el espíritu, la paz interior, el conocerse a sí mismo, el karma y la madre que lo parió. Pero es que estamos hablando de la Kournikova. Y encima la tiene pequeña. Y encima le saca más rentabilidad que Nacho Vidal. Les cuento. Enriquito presumió de sus escuetas medidas atributivas en una entrevista. Se quejó amargamente de que esas carencias milimétricas le impedían encontrar condones a su medida. Vamos, que le sobraban tantas tallas que además del instrumento podía meter la calderilla. Como ven la conversación era de gran altura intelectual. Creo, aunque no lo tengo confirmado, que se publicó en un cuadernillo especial de Revista de Occidente. Ante este lamento el fabricante de preservativos Lifestyle le ha ofrecido hacerle los condones a medida, no se sabe si a ganchillo o de latex, y ser el modelo de sus campañas de publicidad. Lo que no entiendo es si las fotos se las harán de cintura para arriba para saber que es Enrique Iglesias o de cintura para abajo para saber que tiene el ciruelo pequeño. En cualquier caso, pequeña pero revoltosa, bien utilizada y con más rentabilidad que un fondo de pensiones. Joder con el tonto.

24 de abril de 2007

Paraguay no entiende a Yulio


Apenas levanto cabeza desde que sé que Yulio anda desolado. Dice que no entiende a los paraguayos y eso que hablan español. A saber qué pensaran ellos cuando oigan por ejemplo a su hijo Enrique 'osea' Iglesias. A ver quien es el guapo que le entiende y, en caso de ser capaz, casi peor. Osea. Nuestro cantante más internacional, Dios sabrá por qué, volvió después de veinticinco años a los escenarios paraguayos y total ¿para qué? (si ya han soltado el chistecito, prosigo). Pues para ser vejado y humillado. El teatro medio vacío. Y él no lo comprende. Claro que tampoco cavilo yo las razones para que los llene. Quizás sea que artistas tan transgresores y en constante evolución más allá de sus arrugas me descolocan.

Él se debe a su público y sin él no es nadie. Poco importa que por el precio de una entrada para el concierto se pudiera dar la entrada para un bungalow en Asunción. Todo dinero es poco para tener el privilegio de oír los susurros de este cobrador del frac metido a estrella universal. A mí Julito, incluso antes de convertirse en un ninot de cartón piedra, siempre me ha puesto. Desde aquella inaudita confesión sobre su condición de truhán y de señor hasta el mítico y profundo 'Hey' sus canciones han sido parte de la banda sonora de mi vida. Con estos antecedentes a uno cada vez le extraña más no haber caído en los brazos de la delincuencia.

Este pequeño traspiés no evitará que, más pronto que tarde, podamos admirar a padre e hijo juntos en un duo que dejara a Simon & Garfunkel a la altura del duo Sacapuntas. Ya puestos se podían animar también Chabeli y el pequeñín Julio José y ensayar una coreografía tipo Viva la gente o Amigos para siempre mientras la Preysler les anima con sus palmas desde la platea comiéndose unos ferrero roché (entre palma y palma, claro está).

23 de diciembre de 2006

Enriquito se lamenta


No entiendo nada. Enrique Iglesias ha visitado el muro de las lamentaciones. O sea que le padecemos nosotros y el que se queja es él. Es posible que se lamente de tener unos papis archifamosísimos y millonetis o de estar el muchacho de buen ver o de tener una novia macizota. Pobre hombre. Es cierto, la naturaleza no le concedió el don de la voz pero ¿es acaso un impedimento para vender millones de discos? No hay más que ver a su padre. Toda la vida aullando con la mano en la pechera y se ha forrado. Qué truhán, qué señor. No nos engañemos. Si Enriquito hubiera sido hijo de un mecánico fresador y de una cajera de Eroski no hubiera grabado ni en un karaoke el día de su cumpleaños. Es posible que alguien pueda pensar que estas aseveraciones destilan cierto resentimiento. No es cierto. Destilan mucho resentimiento. Es guapo, millonario, copula con la Kournikova y le pagan por meterse por un detector de metales casi en pelotas. A nosotros, por el contrario, lo único que hacen es tocárnoslas con tanta seguridad. Eso sí, cantar, canta de pena y que mejor castigo que grabar discos y, lo que es más delirante, venderlos a puñaos como los garbanzos torraos ¿De qué te lamentas, o sea? Ah, ya sé. Por un lado el apellido te abre puertas, pero, por otro, te exigen más ¿Dónde he oído yo esto? ¿Les suena? Qué drama. Tanta exigencia para estar a la altura. Qué presión. A pesar de todo hay algunos que no se les arregla ni así. Al hijo de Saritísima se le acaban los oficios y no hace carrera en ninguno. El chaval quiso ser modelo y no le contratan ni para desfiles de trajes regionales, luego cantante y no le han dejado ni cantar la lotería con los niños de San Ildefonso. Este último hecho es aún más preocupante en un país en el que hasta Julián Contreras se define como tal o en el que Jesulín amenazó con emprender una gira. La genética artística de los Contreras es asombrosa. El padre cantante, aunque debe estar especializado en doblar psicofonías porque nadie le ha visto actuar jamás, y el nene escritor precoz. En estos días me pateo las librerías para sacar de las estanterías mi novela y ponerla de soslayo en lugar más aparente. Normalmente la pongo al lado de 'Querida mamá' a ver si alguno, con las prisas y los tumultos navideños, se la lleva por error u omisión. Juliancito ha vendido ya cuarenta y cinco mil ejemplares. Más o menos como yo, pero en otro estilo ¿Envidia dicen? Jamás invadiré la libertad de sus pensamientos.