La Iglesia española prohíbe el condón pero invierte sus dineros para que se fabriquen. Eso que usted puede pensar que es una clara contradicción sólo demuestra el desapego a la vida terrenal de los obispos. Para cultivar el alma no hace falta parné o sea que no importa si perdemos los ahorrillos del cepillo en nuestras carteras de negocios. Eso o que, por el contrario, son conscientes de que nadie les hace caso y están dispuestos a sacrificarse y hacerse millonetis mal que les pese. Bien podrían invertir en encargar a Ágata el rediseño de las sotanas pero con la falta de vocaciones sería una pasta tirada o sea que a apostar por la 'camisinha' aunque se pueda entender como aliento del fornicio. Lo cierto es que la pasta va a unos laboratorios farmaceúticos. Ya podían invertir en aspirinas. Así por lo menos se nos aliviaría el dolor de cabeza que levantan sus homilias. Pues nada. Libertinaje y desenfreno con la vista gorda del clero. Ahora con Rouco seguro que la cosa cambia y se redireccionan las inversiones. A Rouco le veo yo más apostar por la fabricación de polvorones o por la de pinzas de la ropa para la confección de aquellos preciosos Cristos. Monseñor siempre ha sido un ejemplo de modernidad. Todo sea que recién llegado a la jefatura del obispado pierda Mariano las elecciones y le dé un sofocón pensando otra vez en las algaradas callejeras que le quedan por convocar. Y eso a su edad aunque ya saben que ellos son más de vida eterna.
Bulos más rápidos (y nocivos) que las llamas
Hace 1 día.




