Mostrando las entradas con la etiqueta ana botella. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta ana botella. Mostrar todas las entradas

12 de septiembre de 2007

LICENCIADO EN BASURAS

Cielo santo. No me atrevo ni a salir a la calle. El ojo que todo lo ve nos vigila. Desde que lo he sabido hasta me como las mondas de naranja porque no sé en qué color de cubo de basura van esos restos ¿Serán orgánicos? ¿Serán medio pensionistas? Ana Botella, entrañable concejala 'verde' de mi ciudad, nos manda por la noche a unos tipos para que hurguen en nuestras basuras a ver si nos hemos enterado de una puñetera vez. A saber. En el amarillo el plástico, en el azul el papel y cartón, en el verde el vidrio y en el naranja residuos orgánicos y otros. Sí, sí, apunte apunte y memorice no vaya a ser que un día se equivoque, salga una mano del contenedor tipo Carrie y le meta un par de hostias por cebollino/a. Anda la cosa fatal. Qué tiempos en que la basura era sólo basura, la dejabas en la calle, echabas un cigarrillo mientras intentabas ligar con la Puri y antes de que llegara el camión los perros destripaban las bolsas y dejaban un reguero de raspas por el que seguir su fechoría. Era guarro pero sencillo. Ahora si te equivocas la has defecado. Ana te manda una carta a casa en la que, con mucha educación eso sí, te deja en evidencia. A ver majete, ¿cuántas veces que hemos dicho que los tetrabrik no se tiran en el mismo cubo que los condones? Caducados, por cierto. A ver vecino ¿por qué tira usted estos huesos si todavía le salía un caldo para chuparse los dedos? Estimado ciudadano, hemos comprobado con estupor cómo ha tirado usted a la basura un periódico en el que aparece mi Jose tocado por el birrete 'honoris causa'. Intolerable. Al final, como uno es cívico y solidario, he tenido que tirar la lavadora y el frigorífico para que me entren todos los cubos en la cocina. Voy por la calle como un guarro y sólo como fabada Litoral, pero merece la pena. Todo por no disgustar a mi Ana. Bastante tiene en casa.

21 de mayo de 2007

Los 'Contra-Pimpinela'



Aquí hay tomate. Decían con muy mala leche que Jose se había dejado la melenilla esa que tan bien le sienta porque se había vuelto un pelín tarambana. Chismorreaban que andaba por esos mundos y universidades tratando de seducir a las jovenzuelas con su irresistible intelecto y que la cosa no le iba del todo mal. Ya saben que donde no impresiona el físico siempre puede impresionar una cita de Confucio (o de Vizcaíno Casas en el caso que nos ocupa). De ahí ese aspecto de presentador del Club Disney, esa locura por la velocidad en la carretera, ese flequillo indomable que se le derrama sobre la frente mientras acusa de deslealtad a ZP ¿Él acusando de deslealtad? Como ven esta fiebre juvenil de Jose no ha sido ajena a los devastadores efectos del botellón por mucho que presuma de beber sólo Ribera del Duero.

Pues cotilleaban esas cosas y más cuando Ana y Jose, en una versión sublime de los Contra-Pimpinela, se han declarado su amor en público. Para un mitin del PP que me pierdo (sí ríanse, pero tenían que ver a las azafatas, luego dicen que en política son todos iguales). Qué gran desgracia no haber sido testigo directo de ese acontecimiento histórico. No les hizo falta ni la Gemio. Allá subió Ana y, enardecida por las masas de españolas y españoles de bien dio paso a 'su' Jose. "No voy a contar ningún defecto, que ya vendrán los de la izquierda a hablar del bigote", dijo ella con un inaudito sentido del humor. Por lo visto la carcajada fue unánime no se sabe si por el comentario de Anita (llevo horas desvelado y sigo sin encontrarle la gracia) o por ver allí arriba a Jose con esa pinta de tuno-pandereta (tanto golpe en la cabeza con ese artefacto no puede ser bueno).

Doña Ana, no contenta con esas pinceladas sentimentales, fue más lejos para alegría de la grada. "Yo no vivo con Aznar, vivo con Jose", legó para la posteridad ¿No me digan que no se lo imaginan cantando ese estribillo a la Pantoja? Bastaría cambiar Aznar por Muñoz y Jose por Cachuli y golpearse el pecho y desgarrarse el alma. Pues nada señora Botella, aproveche usted ese privilegio ¿Cómo no vamos a ser envidiosos los españoles? Si es que van provocando.

Entre la marea de aplausos y lágrimas apenas contenidas por este torrente de emociones subió él. "Estoy muy orgulloso de ser tu marido y encantado de haberte conocido; y ahora que somos abuelos quiero reiterar mi amor ante testigos". En ese momento de climax, los asistentes comenzaron a besarse unos a otros. Algún espabilado, al calor de ese orgasmo de buen rollo, intento propasarse pero daba igual. Amor libre, promiscuidad y buenos alimentos. Luego decimos que la derecha no se ha modernizado. Su líder espiritual con melena y los afiliados sobándose sin haber pasado por la vicaría. Al final van a convertir Sodoma y Gomorra en un parque infantil.

Hasta aquí lo bueno, pero yo no puedo engañarles porque una media verdad es la peor de las mentiras. Ahí se palpaba algo. Ana, antes de que su hombre saludara al pueblo, dejó caer un "espero seguir con él" que, a la espera de ser descifrado por los grandes popes de la comunicación como Lidya Lozano, Raquel Bollo o Jorge Javier, bien pudiera abrir una puerta al cataclismo.

Es más, cuando Jose, para rematar, quiso besarle los labios, ella, en un juego de equívocos muy de adolescentes, propio de sus edades, acabó por ofrecerle la mejilla. Y dicho todo esto ¿Estas declaraciones de amor no forman parte de la vida privada? ¿No habíamos quedado en que no nos importaba?

19 de diciembre de 2006

Hola don Pepito, hola don Jose


No es que sea una acusica, pero ha sido él. Tengo testigos. Hace tiempo que no hablaba de Jose. Es más, le tenía apolillado en el desván de mis pesadillas. Sin embargo ha vuelto a resurgir y, ya se sabe, que cuando asoma el flequillo es para provocar aunque, en esta ocasión, sólo me provoque respeto y admiración. Lo digo sin tapujos ni cortapisas. Acaso he estado equivocado todos estos años y, si es así, no me avergüenza humillarme. No es que rectifique porque me tenga por sabio. Acaso antes me equivoqué porque soy medio gilipollas. Y eso siendo benevolente. La transgresora y original escritora Anne Rouse Quintana, la de los duendes informáticos plagiadores, ha entrevistado al estadista en su versión más mortal y mundana. La eminencia se ha despojado de todo ornamento suprahumano y se ha sincerado como esposo y como abuelo. Bien es cierto que a un personaje de su altura (no se rían, me refiero a la referida a la Historia con mayúsculas) le resulta casi imposible no desgranar, entre tanta prosa doméstica, alguna perla propia de los elegidos para la gloria. ‘Más allá del poder hay vida’, ha sentenciado. No crean que se ha dado importancia. Esa cita se codeará en los almanaques con las de Confucio pero él, dotado de ese don con la misma facilidad que Nacho Vidal lo está del suyo, lo suelta como si tal cosa. Dice Jose que habla más en el extranjero porque cuando raja en casa se arma el jaleo. Es lo que tiene ser un referente mundial. Desde que se mutara en Pixie and Dixie para soltar el “estamos trabajando en ello”, el añorado presidente español se trocó de inmediato en un guru de la política internacional. No es fácil lanzar tan sesudo mensaje y que luego te sigan invitando a impartir conferencias. De hecho, la ONU no mueve un dedo sin contar con él. En un alarde de modestia confiesa Jose que es una persona encantadora y simpática. No sé a qué viene esta nítida redundancia. Todo el mundo sabe que, además de un mandatario inolvidable, Jose siempre se caracterizó por su afabilidad, jovialidad y buen rollito. Daba gusto con él. Eso sí que era talante. Que se lo digan a Toñín y a Geoorrrgee cuando les contaba chistes en las Azores. El conferenciante bilingüe ha aprovechado la cita con Anne Rouse para promocionar a Ana. A su Ana, claro está. No es que haya sacado un disco o esté de gira con el rap de las peras y las manzanas. Qué va. Asegura su señor esposo que ella sería una gran presidenta del Gobierno. Como si alguien lo dudara. Ana está sobradamente preparada para esa labor. Baste recordar que hasta él fue capaz de asumirla sin ni siquiera matricularse en un curso CCC. Jose también ha hablado de su nuevo look. Por lo que se ve, está dispuesto a recuperar su juvenil melena; la misma que le hiciera famoso en los conciertos de Barón Rojo aunque él dijera que iba a uno de María Ostiz. Como ven, él, una vez más, tiene razón. Hay vida más allá del poder. Que la disfrute. Tanta paz tenga como descanso deja.