Mostrando entradas con la etiqueta victoria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta victoria. Mostrar todas las entradas

11 de febrero de 2008

UN BESO FULMINANTE

Una admiradora ha dado un beso a Beckham y se ha desmayado. Digo ella, claro está. Al final va a tener razón Vikibekam con aquello de que los españoles olemos a ajo. Debe ser que su esposo todavía guarda costumbres patrias y se jala entre cereal y cereal unas tostas que pa' qué las prisas. De no ser por una halitosis espantosa no entiendo que el ósculo de este gachó provoque tal estado de shock. A mí, sin ir más lejos, no me ocurre. Bien es cierto que ya no beso ni la frente del niñito Jesús pero de mis tiempos de sex symbol no recuerdo un hecho similar. A lo máximo que llegué es a que la churri se durmiera en el cine viendo una película de Tarkovski pero eso te pasa igual te den un beso antes o una patada en los atributos. No crean que David se ha sobresaltado por el incidente. Al parecer la zagala desvanecióse y él, tan tranquilo, miró al tendido y con un aplomo envidiable llamó a la calma. 'No se preocupen, se recuperará', dijo cual George Clooney en Urgencias mientras un brillo cegador se desprendía de uno de sus caninos. La que no acaba de recuperarse es su santa esposa. Yo no sé si se quedo privada de riego neuronal tras el primer beso que le endiñó a David o es así de fábrica. Es una pena que se haya ido de España con todo lo que aportaba al debate nacional ¿Es mejor Chanel 5 o Joya de Myrurgia? ¿Me sientan mejor las medias de cristal o las de punto de garbanzo? Y así sin parar. Ahora en Los Angeles la hacen el mismo caso que si voy yo. Rodeada de ricachones con glamour es una más. Estoy seguro que más de una vez habrá echado en falta ese tufillo a calamares o la muñeca legionaria o la funda de ganchillo que Dolce & Gabanna la confeccionó en exclusiva para el papel higiénico ¿Lo ves Viki? A tí para integrarte no te haría falta ni contrato. Vuelve a casa por Navidad.

18 de diciembre de 2007

EL TUBO DE DEIVIZ


Cómo se ha refinado Vikibekam desde que emigró a Los Angeles. Ha sido dejar de soportar ese tufo a ajo que exhalamos todos los españoles a pesar del Oraldine y un espíritu poético la ha poseído. Dice Viki que David tiene el miembro como el tubo de escape de un camión. Si hubiésemos tenido la inmesa suerte de tenerla todavía entre nosotros acaso diría que su marido es el mismísimo pollón de Barakaldo. No es que ella vaya por ahí exaltando los atributos con los que roza su aterciopelada piel cada vez que se da una vuelta en la cama. No. Es que la han provocado. Dicen las malas lenguas (terreno peligroso hablando de lo que hablamos) que la foto de su señor esposo en gayumbos de alto design está retocada. Más en concreto que le han pasado el pincel de engordar del Photoshop por el mismo paquetón. Vamos, que o se ha puesto un calcetín arrebujado como hacíamos antaño con los pantalones de campana o al infógrafa o infógrafo se le ha ido la mano llevado por sus sueños eróticos. Yo, por más que miro la foto, no encuentro nada extraño. Debe ser que quienes somos un portento de la Naturaleza tenemos una visión distinta de las medidas y los volumenes. Lo cierto y verdad es que el chaval, con retoque o sin él, no está nada mal. Como yo pero otro estilo. Aunque a mí, sin consentimiento previo, no me tocan los huevos ni en el ordenador. Soy muy mío para esas cosas. Claro que si me contratan para una campaña de publicidad ya hablaríamos. A estas alturas igual sólo estoy para anunciar skyjamas de felpa pero alguien lo tiene que hacer ¿Acaso no anuncia la Patiño freidoras?

17 de enero de 2007

Tambores de apocalipsis

El fin del mundo se acerca. No lo digo yo. No me vayan a acusar de cenizo. Lo dice una revista científica. Y además extranjera. Eso son palabras mayores. Hace años era común que, de vez en cuando, algún trastornado saltara a la fama anunciando el Apocalipsis con día y hora exacta. Como las listas de espera de Esperanza Aguirre pero en versión rigurosa (ahora la marquesa consorte nos va a poner tele en los hospitales para ahorrarse el dinero de la anestesia). Todos le tildábamos de enajenado (al iluminado digo) pero en el fondo el tiparraco nos acojonaba. Ahí nos tenía mirando al cielo y al reloj con la misma frecuencia que si padeciéramos un tic en la muñeca. Ahora, con el poso de la edad, se ven las cosas de distinta manera. Si lo siento, en el caso de confirmarse, es porque a Vikibekam no le dé tiempo a encontrar casa en Los Angeles. Pobre muchacha, anda con el Segundamano de acá para allá. No le vale ni la de Miguelín Jackson y eso que se la ha puesto a precio de buhardilla de quinto sin ascensor. Quince milloncejos de euros. No es de extrañar que no le mole si tenemos en cuenta que quería expulsar a dos perrancanos de una de sus villas londinenses porque no le gustan las mascotas. Imagínense lo mal que lo pasaría en Neverland rodeada de jirafas, elefantes y rinocerontes aunque estén disecados porque, por lo que cuentan, a Miguelín no le queda ni para el alpiste del canario. Por lo demás me la trae al pairo el fin del mundo. Dejaría unos cuantos plazos del coche a deber al banco y otras cuantas multas sin pagar al Ayuntamiento sin olvidar que tengo a mi Madrid en plena crisis. O sea que si me apuran ya no pongo ni el despertador. Lo que ha cambiado con los años ha sido la causa del fin de los tiempos. Antes se temía que fuera con una bomba atómica introducida por alguna de las grandes potencias en el esfínter de la Humanidad y ahora se augura que sea, por ejemplo, por el cambio climático. Voy a empezar a preocuparme. Yo, que vivo en mi mundo, creía que esto del cambio climático, como mucho, nos forzaría a salir en tanga a la calle en diciembre y a ponernos el verduguillo y las manoplas en pleno agosto. Debe ser más serio. Joder, para que acabe con el mundo, no me digan. Peor que Bush antes de dejar la bebida. Tampoco es que los científicos lo tengan muy claro. Más o menos como Rajoy después de hablar con ZP. Lejos de admitir que no tienen ni puta idea avivan las brasas del miedo. Ya nos anuncian que, si no es el cambio climático, será la gripe aviar que amenaza con arrasar ciudades enteras. Digo yo que si estos tipos, en vez de fomentar el canguelo, no podrían aprovechar su sabiduría para que se rebaje el precio de la caja de Viagra. Un suponer vaya.

12 de enero de 2007

El mayor desastre desde el 98


Desde el desastre del 98 España no ha conocido una catástrofe de proporciones similares. Entonces perdimos las colonias y ahora perdemos los perfumes. David y Vikibekam nos abandonan. Las consecuencias están por venir pero su huida bien pudiera llevarnos a los umbrales de la bancarrota. No olviden que este matrimonio compra en Armani con la misma convulsión que usted en las rebajas de enero de las tiendas de los chinos (ya hay que ser roñica, coño). No olviden tampoco que por las mañanas se echan el chanel con la misma alegría que usted Joya de Myrurgia o la mítica Álvarez Gómez. Se van a Los Angeles, pero no a un adosado de Los Angeles de San Rafael. Qué va. Cerca del mismísimo 'jolivud' donde piensan hacer carrera. No digo yo que no, pero les hubiera augurado más éxitos en la época del cine mudo. Ya saben que ambos tienen gran facilidad para los idiomas. Según cuentan, en tres años Vikibekam ha aprendido a decir jopelines casi sin acento. Y eso sin curso CCC por medio que ya es mérito. Ella nunca estuvo a gusto en nuestra ciudad. Era de esperar en un sitio que tiene como plato típico los callos ¿Se la imaginan con un goterón de grasa de cerdo en la puntita de los Blahnik? (si no saben lo que es, lo siento, pero para leer sobre ellos hay que estar documentado). Recuerden que nada más aterrizar realizó una de las pocas declaraciones que se la asignan para decir que nuestra patria olía a ajo. Fue el único análisis sociológico que se la atribuye y no me negaran que fue escueto pero concienzudo. Me gustaría saber a qué huelen sus pedetes porque el chanel sólo sirve para el exterior ¿Acaso no exhala flatulencias? Lo mal que lo tiene que pasar la pobre al saberse, aun fugazmente, tan humana y vulgar. Él, sin en cambio que decía el clásico, es más campechano, no como nuestro Rey, Dios me libre, pero más de barrio. Es hijo de obrero y eso marca. Lo cierto es que somos muy pocos los hijos del proletariado que atesoramos el glamour suficiente para no colgar del retrovisor del coche unos dados de peluche. David, yo y pocos más. Espero, por lo menos, que vuelvan de vacaciones aunque sea a un bungalow de Torrevieja. Viki, te prometemos que las sopas de ajo las haremos con orégano de Gucci aunque tengamos que cambiarlas el nombre. Todo sea por nuestro prestigio.