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5 de mayo de 2008

MULTA TESTICULAR

Si tiene pensado viajar a Italia maximice su higiene no se vaya a arruinar. Por si no lo sabe le pueden multar hasta con doscientos euros por rascarse en público los huevecillos. Es decir, que en el caso de inoportunas ladillas durante la visita al Coliseo le puede salir la estancia carísima. Las autoridades han convenido que ese frotamiento descarado de los atributos no es síntoma de buena suerte sino de mala educación. Al parecer en Italia tocarse los huevos viene a ser como el tocar madera para nosotros. Siempre tan fantasmas. Ya hay hasta un mártir de esta práctica. En concreto un mecanico que ha alegado que el izamiento testicular respondía a que se estaba embutiendo en un mono dos tallas por debajo de la suya. A pesar del evidente riesgo de pillarse con la cremallera el escroto, la coartada no ha colado y el hombre ha tenido que soltar esa pasta. Manda huevos, y nunca mejor dicho, que a un currante le multen por este indicio claro de vaguería y parasitismo ¿Por qué no van al Parlamento? Seguro que se forran. Y eso porque no tienen Familia Real que si no se hacían todos tan millonarios como su presidente Berlusconi. Imaginen que esta medida se exporta a España. A ver quien es el guapo que se prepara oposiciones para funcionario (no se me moleste el gremio) o que se casa a partir de ahora con una infanta. Por no hablar del pobre Potxolo. Una ruina, oiga.

18 de octubre de 2007

VAN COMO LOCOS

Si es que van como locos. La Guardia Civil, benemérito instituto donde los haya, le ha quitado tres puntos del carnet de conducir a un peatón ¿No es inmenso? No crean que se trataba de un veloz etiope sino de un atento ciudadano palentino que se había parado en la calzada para indicar la ruta a un conductor despistado. Los serviciales picoletos acercáronse al corrillo y tras un cambio de impresiones subido de tono le metieron un puro por no llevar el chaleco reflectante. Como todo el mundo sabe esa llamativa prenda es indispensable para ir a tomarte unos chatos de vino ya que si te cueces y pierdes el norte es mucho más sencillo encontrarte. O sea que la multa de ciento cincuenta euros más que una putada ha sido una obra benéfica. Pues con todo y con eso el hombre ha recurrido. Qué insurrecto. Le han dicho que no te pueden quitar puntos del carnet de coche si vas andando salvo hecho diferencial autonómico que así lo contemple o que a la Guardia Civil le salga de los mismos tricornios cuando no de los cojones. También le han informado de que, salvo contraorden, tampoco es obligatorio llevar el chaleco fosforito por los cascos urbanos. No saben que alivio. Con ese color no te pega con nada salvo que te pongas un casco y hagas un casting con los Village People. No sé si esta insólita sanción sentará jurisprudencia pero, por si acaso, yo me andaría con el bolo colgando. Haga lo que quiera pero yo que usted me iría oreando los bajos por si tiene que pasar la ITV y me metería los triángulos de peligro en el macuto por si alguna vez se nos cae un euro al suelo. Ya saben que al agacharse uno nunca sabe lo que le puede pasar. De nada. A mandar. Y si, por un casual, se le escapa el autobús ni se le ocurra correr. Capaces son de quitarle puntos hasta del carnet de identidad.