Me he levantado demagógico perdido. No sé si es el jarrete con castañas que me zampé anoche o que se me atragantan ciertos disparates. El Ayuntamiento de mi querida ciudad se va a gastar medio kilo de euros en un arbolito de Navidad que plantará en El Retiro. No crean que en vez de bolas cuelgan jamones de Guijuelo o que en vez de con espumillón las unen con largas ristras de chistorra. No me sea ordinario. Mi Madrid es mucho más moderno que eso. En el árbol de los deseos, que así se llama invitando al fornicio bajo su ramaje, todo ciudadano que quiera podrá meter un papelito dentro de un globo en el que puede escribir lo que más quiere ('porfa, porfa') para 2008. Una vez hinchado se colgará y la víspera de Reyes todos los miles de globitos se soltarán y subirán al cielo. Es decir, una moñada de alto voltaje. La tontería cuesta eso que les digo. No crean que es el único despilfarro. Dentro de dos días el señor alcalde convoca a la plebe a las puertas de su Palacio de Cibeles para que veamos cómo es capaz de gastarse casi cuatrocientos mil euros en media hora de fuegos artificiales. Eso sí, de diseño puro y duro. Luego, cuando denuncias estos bochornos y alegas que con esa pasta se podían hacer otras cosas eres lo que eres. Un demagógo, un antiguo, un mentecato y, si me apuran, hasta un gilipollas. Sólo a un tipo tan así, un servidor mismo para que no se me moleste usted, se le puede ocurrir cómo es posible que, mientras tanto, hayan suprimido la mayoría de los talleres de escritura de las bibliotecas. Ya les digo. Un zafio y un demagogo. Hace un par de años a un buen amigo que se deja la salud, el tiempo y el dinero en organizar cada año una muestra de circo y teatro callejero el mismo Ayuntamiento que despilfarra mis impuestos en financiar sus cursís postales le negó un tarima, un micrófono y un par de altavoces porque no había dinero. Seguro que no le mentían. A buen seguro que se lo habían gastado en papel de celofán con el que envolver sus sandeces. Eso sí, Feliz Navidad. Que no se diga.
21 de diciembre de 2007
ARBOLITO DE DISEÑO
Publicado por
cambalache
en
12/21/2007
7
comentarios
Etiquetas: arboles, ayuntamiento, mensaje de navidad
4 de mayo de 2007
Tita se encarama de nuevo
Hasta que uno no llega a situaciones límite no sabe cuánto le ha marcado su pasado. Tita estuvo casada con un ex Tarzán y ahora amenaza de nuevo con subirse a un árbol y no bajar. Normal. Quien tuvo retuvo. Y esperen que no lo haga acompañada de un chimpancé y vociferando sus quejas mientras se golpea el pecho. Si no lo hace será para que no se le descoloquen las prótesis de silicona. Usted, que de mala uva anda sobrado, pensará que si su intención es esa no seamos nosotros quien se la chafemos. Es decir que la dejemos en la copa hasta que se canse. Ella está dispuesta a todo por salvar sus árboles. No olviden que, allí subida, hasta se arriesga a que se la pongan perdidas las hombreras del traje chaqueta de Chanel de cagarrutas de paloma. Dénse cuenta y sopesen el esfuerzo. Hasta habla de encaramarse a las ramas y emprender una huelga de hambre. Y por lo visto no se refiere sólo a renunciar a los canapés de caviar de Beluga. Promete no comerse ni un triste bimbollo.
Hace un año despertó en ella este espíritu revolucionario que había estado adormecido entre tanta fiesta de postín. Desde entonces se compró unos cuantos manuales del perfecto ecologista y ha estado maquinando esta 'performance'. El sábado será su gran día. Allí estará con su traje de Coronel Tapiocca y su cantimplora llena con agua de Vichy. Allí estará ella dispuesta a que la aten al tronco y a que se la lleven con él al aserradero si es menester y le troceen en loncha fina como si fuera un chopped. Como si no fuese suficiente sacrificio llevar los tacones de aguja. Qué imponente mujer. Puestos a ser tiquismiquis, y por poner alguna pega a tan loable empeño, acaso se la echo de menos cuando las voraces excavadoras del alcalde de mi ciudad se llevaron por delante miles de árboles en otros barrios de menos relumbrón. Es como si a Tita más que los árboles le preocuparan 'sus' árboles. Seguro que eso no es así. De todos modos no entiendo bien sus planteamientos. Su principal objeción es que si quitan los árboles no habrá sombra para que se cobijen los visitantes a su museo ¿Eso significa que si le ponen unas sombrillas estaría todo arreglado?
Publicado por
cambalache
en
5/04/2007
3
comentarios
Etiquetas: arboles, thyssen, tita cervera




