21 de diciembre de 2007

ARBOLITO DE DISEÑO

Me he levantado demagógico perdido. No sé si es el jarrete con castañas que me zampé anoche o que se me atragantan ciertos disparates. El Ayuntamiento de mi querida ciudad se va a gastar medio kilo de euros en un arbolito de Navidad que plantará en El Retiro. No crean que en vez de bolas cuelgan jamones de Guijuelo o que en vez de con espumillón las unen con largas ristras de chistorra. No me sea ordinario. Mi Madrid es mucho más moderno que eso. En el árbol de los deseos, que así se llama invitando al fornicio bajo su ramaje, todo ciudadano que quiera podrá meter un papelito dentro de un globo en el que puede escribir lo que más quiere ('porfa, porfa') para 2008. Una vez hinchado se colgará y la víspera de Reyes todos los miles de globitos se soltarán y subirán al cielo. Es decir, una moñada de alto voltaje. La tontería cuesta eso que les digo. No crean que es el único despilfarro. Dentro de dos días el señor alcalde convoca a la plebe a las puertas de su Palacio de Cibeles para que veamos cómo es capaz de gastarse casi cuatrocientos mil euros en media hora de fuegos artificiales. Eso sí, de diseño puro y duro. Luego, cuando denuncias estos bochornos y alegas que con esa pasta se podían hacer otras cosas eres lo que eres. Un demagógo, un antiguo, un mentecato y, si me apuran, hasta un gilipollas. Sólo a un tipo tan así, un servidor mismo para que no se me moleste usted, se le puede ocurrir cómo es posible que, mientras tanto, hayan suprimido la mayoría de los talleres de escritura de las bibliotecas. Ya les digo. Un zafio y un demagogo. Hace un par de años a un buen amigo que se deja la salud, el tiempo y el dinero en organizar cada año una muestra de circo y teatro callejero el mismo Ayuntamiento que despilfarra mis impuestos en financiar sus cursís postales le negó un tarima, un micrófono y un par de altavoces porque no había dinero. Seguro que no le mentían. A buen seguro que se lo habían gastado en papel de celofán con el que envolver sus sandeces. Eso sí, Feliz Navidad. Que no se diga.

7 comentarios:

paredes dijo...

En vísperas electorales,es increíble el número de chorradas que se les ocurren a los políticos.Y siempre pagándolas los mismos.

Merche Pallarés dijo...

Qué razón tienes, querido... No sé porque nuestros políticos se gastan en chorradas miles de euros cuando hay verdaderas necesidades. Son imprensentables!! Yo soy seguidora de Bakunin pero entiendo que no tenemos ninguna posibilidad. Al final, estamos atados y bien atados. Besotes, M.

Merche Pallarés dijo...

Por cierto, se encuentran tus libros en cualquier librería??? Si quieres ver mi blog es: http://kikkax.blogspot.com/ Espero que te guste así tengo un blogger mas! Besotes, M.

Cambalache dijo...

Gracias por tu interés. Suelen estar en librerías grandes y seguro en Casa del Libro y FNAC. Saludos

txilibrin dijo...

A la de gente que daría yo de comer con ese dinero...

Pedro Chincoa dijo...

Arbolitos, banderitas, dados dirigidos, flechas lanzadas. La política es un circo donde gana la seriedad empaquetada al vacío.
un saludo.

Paco dijo...

Tenéis un alcalde que no os lo merecéis. No lo comprendéis pero eso de quemar el dinero en fuegos artificiales tiene que ser por alguna razón que la plebe no alcanza a conocer, pero la habrá. ¿Le comprará los petardos a algún primo? ¿Al de Rajoy?