4 de julio de 2008

¿Y MI FIRMA QUÉ?

Si a usted no le han ofrecido adherirse al Manifiesto en defensa del castellano sepa que es tan mindundi como yo. No lo digo para que se consuele sino para que tenga en cuenta que los intelectuales no adscritos a ningún régimen siempre somos ninguneados. Caro precio el de la independencia. Claro que a mí se me acaba en cuanto me den la primera subvención. Lo ha firmado hasta Luis Aragonés. Ese docto linguista que, en su día, dijera a un jugador para animarle aquello de 'tú eres mejor que ese negro de mierda' en perfecto orden sintáctico, eso sí. No hay que olvidar que si el idioma español se pierde uno debería prescindir de estas lindezas. El manifiesto promovido por Savater con el motor a reacción de un diario de tirada nacional surge por los mismos motivos que si un servidor, dolido por tanta indiferencia, hiciera lo propio con un manifiesto en defensa de las ardillas hipertróficas ¿Usted cree que están en peligro? Pues lo mismo da. En esta cruzada quieren embarcar a cualquier despistado potencialmente capaz de salir en un periódico sin necesidad de tener que pagar su propia esquela. Que pasa un ciclista gregario y le embaucan pues a firmar, que a la señora de la limpieza le ha tocado el reintegro del cupón de la Once y adquiere cierta notoriedad en su barrio, pues una adhesión más. Así, tacita a tacita, ya van cerca de cien mil. Un idioma sólo tiene virtualidad en su uso. Es decir, el riesgo no es que desaparezca sino que por su culpa podamos leer y escuchar tantas gilipolleces. Y así, el castellano es un idioma maravilloso en un verso de Cernuda o una coartada para el desgaste político en los editoriales de algunos. Por tanto, más que preocuparse por su defensa deberían reparar en cómo es posible que algunos tengan tanto tiempo de ocio y no se dediquen, como el resto de los mortales, a hacer barbacoas o a leer el Marca. ´Nadie duda de que la lengua es muy importante. Incluso aquella que se recoge en los libros de texto. Si se margina a un idioma en algún lugar que actúe la Justicia, pero a mí, personalmente, ni me gustan los salva patrias ni me gustan los salva diccionarios. Más aún cuando el idioma les importa un huevo.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Es usted sectario y clasista. Fíjese, si no está de acuerdo con mi apreciación, en como utiliza a Luis Aragonés, a la señora de la limpieza y a los lectores del Diario Marca para apoyar sus argumentos.
Por otra parte, refiriéndome a Mark Twain respecto de la cita que usted expone en su breve semblanza, quiero pensar que se compara en lo que a fracasado se refiere, y no como magnífico escritor y periodista.

Cambalache dijo...

Fíjese si soy clasista que mi madre, la persona más maravillosa que conozco, fue señora de la limpieza toda su vida y que yo mismo leo el Marca a diario. Y mi fracaso no ha llegado a tales extremos para tener que faltar al respeto a los demás sin ni siquiera dar la cara. Por cierto, vivo muy dignamente haciendo lo que más le gusta ¿Es eso un fracaso? Es cierto que el castellano está en peligro. Se han cambiado totalmente los conceptos. Adiós (amigo/a) que no hasta pronto

feiranta dijo...

Me ha gustado descubrir su blog. Personalmente, y como gallega, suscribo casi todo lo que ha dicho en esta entrada. Me preocupa muchísimo esta tendencia de todos contra el castellano, cuando ha sido un bulo impuesto por ciertos colectivos rancios y ultraconservadores contra la diversidad del Estado Español. Que Aragonés se adhiere al manifiesto? Pues qué bien, me quedo más tranquila... Por qué es manifiesto pola LENGUA COMÚN? que pasa, que el gallego no lo es, solo lo es el castellano?

Esto tiene pinta de durar mucho tiempo. Un saludo

Cambalache dijo...

Muchas gracias por su visita. Un abrazo en todos los idiomas

Margarida dijo...

Y digo yo...no es mas preocupante defender al castellano de todos los modismos e intrusismos ingleses que del resto de lenguas que con el conviven (y tan dignas)desde hace siglos en la peninsula?. Si al final tienes razon, lo que menos le importa es la lengua. Bicos, beijos y besos...

Susana Murillo dijo...

Precisamente pertenece usted al peor género de clasistas, el de los que vienen de las clases humildes y que, tras alcanzar unas pequeñas cotas de popularidad (en su caso gracias al ciberespacio), utilizan los dedos para descalificar a diestra y siniestra.
Mírese el ombligo un poco, pero para quitarse la roña, que para admirárselo da la impresón que ya tuvo tiempo. Baje del pedestal infantil en que se encuentra y respete el derecho al anonimato (a mí no me pagan por escribir aquí), a los lectores (que por cierto es de donde usted cobra) y a las clases humildes que no tuvieron la suerte de que reposara en sus manos un buen libro en su momento, y de tener la opción de leer a la sombra en vez de preocuparse por ganar un mínimo con el que comer. Y lo peor de todo, no se esconda detrás de su madre, que no se puede defender (más bajo no se puede caer).

paredes dijo...

Es el artículo que me hubiera gustado escribir , si supiera.Coincido en que lo que menos les importa a estos salvalotodo , es lo que presumen salvar.Fotos, fotos y fotos.Para eso han quedado los neofilósofos patrios.De pena.

paredes dijo...

Hay que ver como se ponen los patriotas .Están un poco creciditos con su falso paso al centro.
Quienes son ellos para hablar de clasismo.Los que se les llena la boca de que las clases sociales ya no existen?.Pues sí, y ahora más que nunca es necesaria una revolución para acabar con tantas calamidades humanas y de la naturaleza a la que nos lleva el capitalismo que tanto defienden.

Cambalache dijo...

Perdone el retraso doña Susana pero es que me he dormido mientras leía su brillante y constructivo comentario. No insista. No pierda el tiempo. Simplemente me aburre usted. No se sacrifique más. Sobreviviré a sus ausencias. Ya lo hice a la muerte de Chanquete. Un saludo y gracias sinceras por sus aportaciones

Margarida dijo...

A� falou un home CARALLO!!!