20 de enero de 2008

TRADUCTOR DE LADRIDOS

Unos científicos húngaros han inventado un programa informático para traducir los ladridos de los perros. A ver si tomamos ejemplo en España y hacemos lo propio para entender a Fraga. Más difícil sería hallar un software para entender las decisiones políticas de Rajoy. Más aún cuando, al parecer, las adopta en pleno estado de sobriedad. Eso sí, se desconocen los componentes de los puros que se endilga. No seré yo quien siembre la sospecha. No obstante, paciencia. La informática tiene un espléndido futuro y Mariano también. Que también es gallego, vaya. Digo yo que para qué necesitan los húngaros subtítulos para comprender a sus mascotas. A mí con la mía no me hace ninguna falta. Claro que mi sultán ladra en perfecto castellano. En dialecto magiar seguro que me costaba más. Admito que mi perro es de una apabullante simpleza de tal modo que bien podría presentarse a candidato a la Presidencia ¿No ganó Josemari? Él sólo quiere comer, dormir y de cuando en cuando echar algún kiki. Por supuesto hablo de mi Bruno ya que a Jose también le pirra dar conferencias políglotas ya sea en una Universidad de prestigio o en un jardín de infancia. Por tanto, cada vez que deambula por la casa, sigo hablando de mi perro, no me hace falta sacar el portatil para saber lo que quiere. Si estás comiendo se sube y te da con la patita en el brazo, si quiere salir a la calle husmea a la correa y si quiere abandonarse al fornicio ha conocido en fechas recientes a un bonito cojín al que se entrega con pasión. Mi encantadora churri y yo andamos expectantes a ver si de esa abnegada relación sale un bonito perro de ganchillo y lo ponemos encima del televisor. No sé por qué los humanos tendemos a compadecer la vida de los perros. Digamos de ciertos perros como el que nos ocupa. Me refiero a ese calificativo de 'pobrecillo' que le aplican cuando, por ejemplo, recurre al método Stanislavsky para poner una cara de pena infinita mientras su amo ingiere unos torreznos ¿Pobrecillo? ¿Y yo? Duerme lo que quiere, come lo que le da la gana, folla lo que puede, eso le une mucho a los humanos, no paga a Hacienda, no tiene que ver el cara a cara entre Pizarro y Solbes, no sabe quien es Josemari, no ficha en el curro, tiene seis vástagos y ninguno le ha pedido la play ni se ha hecho pastillero ¿y le tenemos por pobrecillo? Y una mierda, hombre, y una mierda. Mirénle, aquí le tengo subido a mis rodillas revisando el artículo. Saluda a esta amable gente Bruno.

5 comentarios:

Dr. De Luna dijo...

Yo tengo un gato que, cuando hace "güiñi, güiñi", significa que necesita 3 en 1.
Cuando Mariano hace "güiñi, güiñi", es que le está haciendo momos a Espe. Ya se sabe, los bichos zalameros se entregan a quien tiene el mando.

Merche Pallarés dijo...

Y quién fué el listo que dijo lo de "vida de perro" como algo peyorativo. ¡Más quisiera yo! Tu Bruno me percato que es el rey de la casa... Besotes, M.

txilibrin dijo...

Si me consiguen un traductor de lo que me dice mi madre (y eso que la veo poco), pago lo que haga faltaaa. O de lo que dicen los hombres (los relacionados conmigo) porque te dicen una cosa y luego hacen otra :S

Merche Pallarés dijo...

Por cierto German, hoy he ido a mi libreria a saber si ya había llegado tu libro (lo pedí hace mas de 20 dias) y, nada, no ha llegado. A ver si hablas con tu editor y les dices que se den prisa. Besotes, M.

Cambalache dijo...

Muchas gracias por tu interés. Se lo diré porque no es lo normal. Aquí me los han traído con apenas tres días. Besos