2 de octubre de 2007

EL REY Y EL CARNICERO DE MI MADRE

El Rey dice que la Monarquía es lo mejor que nos ha pasado a los españoles desde que Massiel ganó Eurovisión. Me recuerda mucho al carnicero de mi señora madre. "Mamá, estos filetes están duros" "Pues me ha dicho el carnicero que son buenos" ¿No será porque los vende él? Más o menos lo mismo pero con más visión de Estado. Lo cierto es que al ver en la tele al campeón de los campechanos uno no sabía si estaba en un acto solemne o en un anuncio de la teletienda. 'Si se hace usted monárquico, además de invitarle cada año al bautizo de un infante o infanta, le regalamos una corona de cartón del Burger y a los que llamen en la próxima media hora una suscripción a la revista Hola'. Vaya por delante que yo no tengo nada en contra de la gente campechana ni del ciudadano Juan Carlos. Otra cosa es lo que representa. Han pasado treinta años de las primeras elecciones y nadie me puede convencer de que no sea tiempo suficiente para que el jefe de un estado democrático no sea elegido en las urnas. La monarquía apesta a naftalina. Si al comienzo de la Transición tuvo su virtualidad hoy no es de recibo que a una pareja de treintañeros con buena salud les tengamos que pagar a escote entre todos la hipoteca de su Palacio. De puro simple se cae por su propio peso. Uno ya se harta de que esa presunta simpatía y esa cercanía al pueblo que se traduce en una decena de apretones de mano cada dos meses sea el salvoconducto para vivir a cuerpo de 'idem' a costa de mis impuestos y de los suyos. Hay diferencias con el medievo. Claro que las hay. Ahora, por ejemplo, los bufones trabajan en la radio y en vez de hacerle reir le dan hostias como panes desde la cadena de los obispos. Es lo único que me acerca a esta institución: estar lo más lejos posible de estos carcamales. Ya cansa echar mano a cada momento de los cromos de la Transición para justificar el gran papel que tuvo el Rey y don Adolfo Suárez (todos mis respetos más ahora que anda indefenso) ¿Quién se acuerda de José Luís? Yo le llegué a conocer. En los calabozos de la DGS le rompieron todos los dientes a fuerza de patadas y golpes por reclamar libertad y democracia. Hasta que años después su partido no reunió el dinero suficiente no pudo tener una dentadura postiza. Hay muchos como él sepultados en el olvido. Ellos fueron los héroes aunque les traten con la misma indiferencia que a los extras de una película de romanos. Ante esta convulsión sobre la monarquía las brigadas de pijo-independentistas andan crecidas quemando fotos del Rey como si esa gamberrada fuera equiparable a la toma del Palacio de Invierno. Les sacan en los periódicos a toda página y al día siguiente ya les tienes con una boina del Ché de diseño a ver si salen en la tele, ligan con alguna guerrillera del barrio de Gracià y se van a echar un kiki después de ver al Barça. Es lo que tiene la revolución.

12 comentarios:

Jónathan Gil Guerrero dijo...

La monarquía es una institución de otros siglos

Anónimo dijo...

Pues eso digo yo también

Rodolfo Serrano dijo...

Maestro,. muy bien. Yo he conocido a algunos de esos que, según la historia actual, nada hicieron por traer la democracia a pesar de sus años de cárcel, de haber sufrido y haber soportado torturas y golpes.
Pero ellos están en el ovido. Son un recuerdo incómodo, chaval.

Cambalache dijo...

Tú y yo conocemos unos cuantos maestro Serrano; pero parece que aquí la cosa la hicieron entre cuatro, precisamente aquellos que llevan pisando moqueta toda su vida ¿verdad, don Manuel?

txilibrin dijo...

Yo soy de rojo, amarillo y morado.
La de cosas que se podrían hacer con sus dineros...
Si con quemar sólo fotos no es suficienteeeeee... ¿Revolución? :P

Margarida dijo...

Joder! pero por algo se empieza!!. ¿QUien se atrevió a hacer esto hasta ahora? Hasta a mé me dan ganas...

Anónimo dijo...

A mi me parece que la monarquía fue una forma de gobierno más en la evolución de las sociedades y que es algo obsoleto ya. Y que ya va siendo hora de dar el siguiente paso hacia un socialismo real, no esto que tenemos.
¿Revolución?... vale, contad conmigo. Además me jode bastante el verlos tan ricos, con tan buenas casas, tan listos -¿?-, bien vestidos... etc... y todo esto sale del pueblo, por supuesto.
César

Anónimo dijo...

pues a mi lo que me jode es que mi hijo y todos sus compañeros lleven retraso por que tienen que esperar a que el nivel de algunos niños suba, conste que estoy encantanda con el abanico de colores que hay en su patio, pero con ese mogollón de pasta que se llevan la pandilla de olgazanes borboneros podrían poner muchos profesos de apoyo, vamos digo

Anónimo dijo...

Hola a todos. ¿Y qué pensáis, que el Presidente de la República va a vivir debajo de un puente? Mirad a Sarkozy sin ir más lejos. Si a mí me prometen que el Presidente de la República va a ser mileurista, joder, aquí tenéis a Mariana Pineda bordando las banderas republicanas que hagan falta. Pero mucho me temo que sería el mismo perro con distinto collar. Y tal y cómo está la clase política hoy día, que de clase tiene poco, prefiero que haya una institución superior, eso sí, llamada MONARQUÍA PARLAMENTARIA, repito, PARLAMENTARIA, donde el Rey reina, pero no gobierna. Y no llamada Monarquía Absolutista, tipo Marruecos, de la cual disiento totalmente. La Transición fué cosa, en primer lugar de la madre naturaleza, porque si no es por esta, aquí tenemos a Paquito como al conejito de Duracell, que dura y dura y dura, Dictadura. En segundo lugar gracias al Pueblo, es decir a nosotros, y a los políticos y al Rey, en definitiva a todos. Y la cosa, mal que le pese a los que ahora critican al Rey desde la cadena de los Obispos, ¿Quién lo iba a decir, oiga? salió bien, no digo que perfecto, pero salió, que ya es algo. Si al Rey lo critica tanto la extrema derecha como la extrema izquierda, será por algo. Obviamente la primera quiere otro Generalísimo y la segunda un Presidente de la República. Si ya cuesta firmar acuerdos en el Parlamento, no quiero pensar que llegara el día en el que el Presidente de la República fuera de un partido y el del Gobierno de otro. Porque no nos engañemos, estos pactos sólo saben hacerlos en Alemania, Francia etc, porque lo que es en España, apaga y vámonos.
Y por último, yo no sé vosotros pero una está hasta el moño de tanto votar. Que sólo nos ha faltado ser los únicos que votamos a favor de la Constitución Europea. Tonto el que no vote... Pero aquí con nuestras leyes, las que más directamente nos afectan, en que nos vemos de sacarlas hacia delante. Menos mal que europeos somos todos. ¿O algún español de origen se considera Africano o Asiático...?, alguno habrá que no le guste la bandera de las estrellitas, seguro.
Pues eso, cuando me prometan que el Sarkozí español será un mileurista, cantaré el himno de Riego encantada.

Cambalache dijo...

Imagino que sólo tu envidiable juventud te empuja a decir que una puede estar hasta el moño de votar. No sabes lo triste y duro que es no poder hacerlo. Muchas gracias por tu interés y por tus reflexiones. Saludos.

Anónimo dijo...

Cambalache, era simplemente un comentario irónico, quizá no me haya expresado bien. Por supuesto que valoro el privilegio que supone tener derecho al sufragio activo. Y máxime cuando las mujeres hemos estado, y aún seguimos estando en muchos países, privadas de este derecho. Tanto es así, que en mis 33 años de existencia, siempre he votado, y por qué no decirlo, siempre me da cierta emoción el hacerlo. A pesar de que efectivamente, como tú dices, sea de una generación que no ha conocido el régimen franquista. Pero ahí están desde las historias que me contaban mis abuelos, hasta los libros que se han escrito sobre el tema, para no olvidar lo que pasó en este país, y no hace tanto. El que no viviera la dictadura franquista, no quiere decir que no valore el Estado social y democrático de derecho que tenemos en la actualidad, o que no valore el esfuerzo de tantas personas que lucharon por conseguirlo y que ahora o “les cubre el polvo de un país vecino” o les cubre el polvo de un barranco escondido; esfuerzo anónimo que aun así, en mi modesta opinión, se reivindica cada día como memoria presente, desde los versos de García Lorca que los niños recitan a diario en las escuelas, pasando por el Gernika de Picasso..., hasta el ejercicio del derecho al voto que permite que la soberanía resida en el Pueblo, en NOSOTROS, titulares de la misma, según nuestra Constitución. Y qué mayor homenaje para los que fueron privados de este derecho en su día, que ejercerlo siempre en su memoria.

Gracias a ti. Y un saludo afectuoso.

Cambalache dijo...

Muchas gracias a tí de nuevo por tu interés. Perdona si he sido muy suspicaz pero soy de la afortunada generación que ha vivido casi toda su existencia en democracia pero llegó a conocer el dolor sobre la que se cimentó. Besos