
Hay gente que nace con estrella, gente que nace estrellada y luego está Jenna Bush. Por si no tenía bastante con el padre, la hija gemela del eximio estadista tejano se ha echado un novio que, por su coeficiente, convierte a su futuro suegro en un intelectual de vanguardia y a él en uno de los tipos más marmolillos al oeste de Alabama. Al joven Henry, a buen seguro después de empaparse de la obra poética de Lord Byron, no se le ocurrió otra cosa que pedir a Jenna matrimonio en la cima de una montaña ¿Romántico, no? Por los cojones. Y perdonen si este exabrupto quiebra este momento Richard Clayderman, pero es que la cosa tiene su miga. Henry llama a su churri (Hello, ¿how are you, my darling?) y le dice que prepare las chirucas y el camping gas que se van de excursión. Hasta aquí todo normal. Henry, tras preocuparse de qué tal ha dormido su 'cari' y de si papá George ha bombardeado algún otro país aprovechando que se ha levantado a mear y se ha desvelado, le comunica que saldrán en coche a las cuatro de la mañana con un frío de pelotas rumbo a la montaña Cadillac en el Parque Nacional de la Acadia. La joven, raramente juiciosa teniendo en cuenta su genética, le viene a decir que se dé un tripazo y que deje de mezclar el bourbon con el ketchup. Henry insiste y ella, rendida y enamorada, accede. Cuenta Jenna que, después del madrugón y la rasca, tuvieron que caminar hora y media hasta alcanzar la cumbre a oscuras y con unos pedernales que te dejaban los juanetes incandescentes. Allí, mientras amanecía, el tal Henry le pidió matrimonio. Mira majo; si me levantas a mí a las cuatro de la madrugada a bajo cero, me llevas a un monte a oscuras, me haces andar más de una hora entre riscos y matojos y luego me pides que me case contigo te pego una patada en los atributos, o mejor en los huevos, que, casarte te casarás (con otra claro está) pero consumar no consumas ¿Tú estás toli, chaval? Igual esperaba que a Jenna se le cayeran las bragas de la impresión. Lástima que en ese paraje y a esas temperaturas en vez de un tanga de encaje tengas que llevar una faja Sorax de felpa. Y digo yo majo ¿No le podías haber invitado a un chino y sacar la alianza de un huevo Kinder que es mucho más barato y original? Yo no sé si la muchacha ha aceptado pero si yo fuera ella se lo decía a mi padre y le metía un submarino nuclear en la piscina de su casa. A una hija no se le hace eso. Casi es mejor que le ronde la tuna. Ya es decir.
29 de septiembre de 2007
HENRY, UN ROMÁNTICO DE TODA LA VIDA
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4 comentarios:
Con lo fácil que es hacer las cosas más sencillas, me refiero a la "petición matrimonial".
césar
Hola amigos:Estoy vivo, pero con poco tiempo para poder seguiros el rollo.
He mandado varios correos con fotos incluidas del nacimiento de mi niña , y me los han devuelto, no se que pasará.Volveré a intentarlo , y si no sale, te digo que ya tiene 14 dias la nena y está muy maja .
paredes
Qué alegría saber de tí amigo Paredes. Se te echa de menos. Me alegro mucho de que todo haya ido bien. Besos a la familia
Enhorabuena, paredes. Me alegra que todo haya ido bien.
César
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