Qué fácil es acusar a la gente así porque sí. Qué sencillo vilipendiar a un profesional y cargarse de un plumazo su reputación. Han detenido a un repartidor de pizza por vender droga a domicilio ¿Y si al cliente le gusta más la pasta espolvoreada con un poco de maría en vez de con salsa barbacoa? ¿Y si en vez de una cuatro quesos a uno se le antoja una cuatro rayas? ¿Qué pasa? No sé por qué razón tenemos que conformarmos con las ofertas de siempre. Con una familiar y unas alitas le regalamos un parchís de los Simpson ¿Para qué coño quiero yo un parchís? ¿Por qué no me incluyen de paso una dentadura postiza, una mesa camilla, un brasero y un gatito? Así pagan a los pioneros del telemercado. Por si fuera poco el chaval trabajaba en un local de Benidorm ¿No parece lógico que los veraneantes de ese litoral recurran a los opiáceos para olvidarse de dónde están? Pues nada chico. Aquí convierten una labor humanitaria en un delito y se quedan tan anchos. Dice la policía que el chaval se lo tomó a mal y reaccionó con vehemencia ¿Y qué querían? ¿Qué les diera una vuelta con la Vespino? Te quitan el jornal y encima tienes que estar agradecido. Si hubiera querido se hubiera dedicado sólo al trapicheo, a estar fuera de la ley, pero el joven, como buen joven español, optó porque le explotarán laboralmente trabajando doce horas por un salario de mierda ¿Eso qué es? ¿Eximente o agravante? Luego se extrañan de que no crean en el sistema.
Bulos más rápidos (y nocivos) que las llamas
Hace 1 mes




