Cuán traicionera es a veces la nostalgia don Miguel. Yo le entiendo. Quienes hemos sido de alta cuna sabemos del sabor almibarado de aquellos tiempos. Esas tardes en el café cuando el camarero con el trapo recién planchado en el antebrazo flexionaba la raspa ante los señores para saber de sus apetencias. Esos ratos en los que uno hablaba de fútbol, toros y queridas mientras el limpiabotas lustraba con ahínco la piel carísima de sus zapatos. Esas noches de farra en el cortijo amenizadas por un cantaor muerto de hambre y unas fulanas escuchimizadas. Ahora ya no don Miguel. Ahora trabaja cualquiera. Hasta los ecuatorianos y los negros. Y no es lo mismo. Dónde va a parar. Antes se explotaba a gente con clase. Los sirvientes eran unos más de la familia y hasta te podías beneficiar a la chacha acuciada por sus necesidades sin que dijera ni una palabra a la santa esposa. Se pierden las buenas costumbres don Miguel. Fíjese cómo será la cosa que hasta los hijos de los obreros han llegado a la Universidad. No descarte que alguno llegue a ministro como llegó usted sacrificado por su país y hasta dispuesto a perder dinero. Usted que colecciona coches de época como quien junta los cromos de la Liga. Usted señorito jerezano que, en ciega obediencia a su líder Mariano, ha hecho un titánico esfuerzo por centrarse y se ha centrado en lo que verdaderamente le interesa. En lo mal que está el servicio don Miguel. Requetefatal. Con lo que le gusta que le traigan la manteca colorá en la bandeja y que Bautista, el camarero y siervo de toda la vida, le encienda el puro para que no tenga más que molestarse en pasar las páginas del Marca y pegarse un eructito después de la ingesta de la tosta. Y ahora llega esta gente descuidada y sucia que ni siquiera va al Rocío ni sabe bailar sevillanas cociditos de fino y encuentran un empleo. Y no es lo peor. Es que además de trabajo quieren tener salud y a ellas las tenemos que hacer las mamografías que en su piojoso país les costarían el sueldo de todo un mes. Y aquí 'de gratis'. Intolerable don Miguel. Ya verá como al final van a exigir que no les azotemos por mancharnos de sopa la corbata de Hermes. A este paso cualquier cosa.
Algo más sobre el 23-F y las maquinaciones previas
Hace 1 semana




