22 de diciembre de 2008

ACEBES EN CAJAMADRID

Menos mal que no me ha tocado El Gordo. Lo que me hubiera faltado. Lo digo en serio. En el trabajo, a última hora y cuando ya nos las prometíamos muy felices, cumplieron la amenaza y nos regalaron cesta. Francamente, no sé a qué museo arqueológico donar la paletilla y la botella de Vat 69. Por si no fuera suficiente con estos quebraderos de cabeza navideños ahora encima esto. Cuando hablo de 'esto' me refiero a Acebes y no porque sea difícil discernir cuál es su especie. Es humano y de Ávila. Al menos lo segundo está claro. Lo digo porque Espe le ha metido en Cajamadrid y no crean que a contar monedas de a cinco céntimos. Por eso decía que de buena me he librado con no haber pillado ni el reintegro. Sepan que tengo mis ahorros en esa entidad y aunque su cuantía es tan ínfima que ya no me regalan ni el calendario prefiero que no estén bajo la tutela de don Ángel. No me fío. Ya sé que no tengo razones pero uno es así de tiquismiquis. Después de 'aquello' ('esto', 'aquello', la verdad es que estoy de un especifico que me salgo) ya no me inspira confianza. Le veo algo mentirosillo para qué decir otra cosa. Ya verán cuando vayan las ancianas a la ventanilla a actualizar la pensión (complicado pues la nómina de muchas parecen del siglo XIX) y el administrativo les diga por orden del nuevo consejero que los socialistas se la han quitado. Pasmo tras pasmo. Y no me digan que, aunque esta medida alivie la carga de la Seguridad Social, no deja de ser una putada.

3 comentarios:

Juan dijo...

Pues nada más que por "eso" tienes una excusa perfecta para quitar tus ahorrillos de Cajamadrid y ponerlos a buen recuado en cualquier otra entidad: Porque "esto" no te inspira confianza después de lo de "aquello".

Alicia dijo...

Gracias por avisar, menos mal que me anticipé y retire mis millones de Caja Madrid. De todas formas ha tenido que ser todo un quebradero de cabeza el colocar a este tipo en un lugar que se le vea poco y hable menos...
Un beso!!

paredes dijo...

No hay nada como ser mentiroso y guerrillero de cristo rey para llevárselo por el morro.