26 de octubre de 2008

PALIN HUMORISTA

Debe ser frustrante presentarte a vicepresidenta para salvar a un país y que al final acabes salvando la audiencia de un canal de televisión. A Sarah Palin le ha pasado. Ella no llegará a la Casa Blanca pero su imitadora se forra en las noches del sábado sin necesidad de pasar pastillas en las discotecas. De hecho, varias cadenas ya le han ofrecido a la propia Palin un puesto por si lo de las urnas se le tuerce. Más o menos es como aspirar a ser Fernández de la Vega y acabar en Paz Padilla. Que no está mal, dicho sea de paso con todos los respetos. No descarten que en las próximas elecciones, si Mariano es el candidato (del PP me refiero) no acabe Florentino Fernández usurpando su puesto y su voluble personalidad o encarguen a Los Morancos el diseño de la campaña. España, siempre a la vanguardia aunque no nos dejen entrar en la dichosa cumbre, ya alumbró en su día al político que aunaba al presidente y al humorista. Hoy, retirado de la política activa, imparte conferencias por el mundo y hace alguna aparición esporádica en El Club de la Comedia de la FAES. Una pena ¿Alguien ha superado esa cima del 'estamos trabajando en ello', con acento de Cantinflas? Pues eso. Por no hablar de lo bien que les vendría unas clases de oratoria a cargo de don Manuel Fraga para que, de ese modo, no se les entendiera ninguna propuesta y tuvieran alguna opción de ganar. Ha hecho mal McCain al no contar con 'Ansar' de asesor. Por ejemplo, la hija adolescente de Palin se podía casar en El Escorial como Anita y Agag. Para dar ejemplo ante la crisis en vez de canapés de caviar se ponen unos emparedados de chopped y todos tan contentos. O podían invitar a Ana Botella a un mitin republicano para que explicara al auditorio la diferencia entre peras y apples y su influjo en las relaciones homosexuales o entre maricones de toda la vida. Ahora ya se antoja tarde. McCain ha perdido una gran oportunidad. La misma que, con un poco de suerte, ganará el mundo con su derrota. El senador juró por su honor que él jamás se había reunido ni se reuniría con dictadores. El 1985 lo hizo con Pinochet. Claro que quién nos dice que el lo considerara un tirano.

1 comentario:

JOSÉ dijo...

Más bien es como espirar a ser Paz Padilla y terminar como Fernandez de la Vega.

A mi Palin me da miedo desde que vi las imágenes del exorcismo...

Un saludo