10 de marzo de 2008

ROSA DIPUTADA, SUPERMEGAYUJU



No me digan que no es divina de la muerte. Rosa ha llegado al Parlamento. No sé si ya sabe que cobrará bastante menos que en el Parlamento Europeo donde fue de la mano de los socialistas. Aunque parezca mentira, los mismos socialistas a quienes al poco tiempo de trincar cargazo de tronío y sueldo millonario les ponía a escurrir día sí y día también. Cual muñeco Monchito, Rosa se prestó a ser la voz ventrílocua de los intereses suyos y de otros que la debían decir aquello de habla tú que a mí me entra la risa. Una marioneta bien remunerada que, a pesar de la dureza y los latigazos que daba en la espalda de su partido, no se le ocurrió abandonarlo hasta que, mira tú qué cosas, encontró otra salida con la que seguir en nómina del erario público y poder ir de nuevo a lucir palmito y rajar encantada en su vía crucis televisivo. Esta señora, con mis democráticos respetos a quienes la hayan votado, no me merece ninguna credibilidad. Si tan nefastos eran sus compañeros de viaje de tantos años bien pudo irse nada más empezar las discrepancias. Renunció a los postulados pero se quedó con el sueldo. Ahora, en un ejercicio de cinismo asombroso, advierte que su primera propuesta va a ser que se cambie la ley electoral porque no hay derecho a que su partido con más votos tenga menos diputados que los nacionalistas ¿Ahora se da cuenta maja? ¿Por qué no lo dijo cuando su partido mandaba? ¿Con qué ley electoral cree que ha sido usted tantos años cargo público? ¿Con alguna plagiada del excelentísimo gobierno de Macedonia? No. Lo que pasa que entonces le era igual que algunos partidos llevaran años pagando el peaje de una injusta normativa electoral. Ahora no. La pobre Rosa se queja del bipartidismo ¿Ahora? ¿Y antes? Que por hipocresía no quede. Rosa Díez, encantada de haberse conocido y de que el mundo pueda verla a través de la pantalla, era el azote del nacionalismo. Es curioso que si tanta fe tiene en lo que defiende no se haya presentado en el País Vasco y lo haya hecho en Madrid. Qué cosas tiene mi Rosa.

4 comentarios:

paredes dijo...

Más contradicciones e hipocresía que el clero, alberga en su interior esta serpiente.Si no fuera por los euros de los que mueven sus hilos no se comia una m....

Anónimo dijo...

y lo peor es que realmente ha sido una alternativa para algunos votantes de izquierdas, pues vamos cojonudamente en este pais, y en concreto en este fascimadrid.

Cambalache dijo...

Así se escribe la historia

Merche Pallarés dijo...

Esta señora a mi ni fú ni fá. Se cree Evita Perón, no te j..e! Besotes, M.