11 de agosto de 2007

DE ESCÁNDALO EN ESCÁNDALO

No salgo de mi estupefacción. Y eso que dicen que agosto es un mes anodino. Antes había tal sequía de noticias en las redacciones que hasta se hacían reportajes del hambre en África. Ibas al archivo, sacabas la foto del niño negrito con las moscas y te apañabas una página en un santiamén. En septiembre, de manera milagrosa, los negritos ya se debían merendar a diario unos sanjacobos porque desaparecían de las páginas con la misma rapidez que aparecieron. Aunque eso era en la era pre-Letizia. Ahora por donde ella pisa con garbo va dejando una estela de exclusivas asombrosas. A la princesa no se le ha ocurrido otra cosa que tomar el sol en biquini ¿Se lo pueden ustedes creer? Como se lo cuento. Anda que se ha puesto el burka o el verduguillo y la bufanda para tostar su anatomía. Qué desvergüenza. Y claro, con tanta provocación, le acaban a uno pillando en la proa del yate. Usted no se preocupe porque en el caso de la plebe te suelen pillar debajo de una sombrilla de la Mahou con el tinto de verano sobre la pechera. Con motivo de la publicación de las escandalosas imágenes un 'propio' que, en un alarde prodigioso de ingenio, se autodenomina periodista aseguraba que estábamos "ante las fotos más esperadas". Será para él que es de natural salidorro. A mí no me ponen nada. Si me apuran hasta agradezco más las curvaturas de la Reina. Un servidor, por ejemplo, hubiera deseado mucho más verse sorprendido por los paparazzi mientras retozaba por la arena, cual croqueta Findus, con Jessica Alba. Y no para pegarle un herpes genital como hizo el cochino de su ex churri. Que uno, con sus limitaciones, todavía es aseado. Me cuenta mi señora madre (la tengo de corresponsal cubriendo mis negligencias televisivas) que anoche fue la comidilla en ese programa de la vanguardia cultural que es ¿Dónde estás corazón? y que incluso se insinuó que están por venir las del Príncipe. Hombre, si son también en biquini tienen su gracia, pero por lo visto son vestido de cazador persiguiendo a unos gamusinos. Apasionantes sin duda. No contenta con llamar la atención tomando el sol en la playa en biquini (sólo de pensarlo estremece tal osadía) nuestra Leti pisó el otro día a la suegra al salir de un restaurante. Sí, sí, ya sé que son demasiados sobresaltos juntos pero es mi obligación contárselo. Lo leí con estupor bajo el titular 'Letizia pisa la chancla de la Reina' . Eso sí, una vez profundizabas en el texto quedaba claro que "el incidente quedó en una simpática anécdota" ¿Qué querían? ¿Qué se liaran a hostias? Por cierto, ¿quién pagará esas cenas? Ah, ya. Los mismos que el biquini.

3 comentarios:

txilibrin dijo...

¡YA ME HE ACABADO HARRY POTTERRRRRRRRRRRR! (Lo tenía que decir, jajaajja)

Que nada, dicen que las revistas "Hola" donde salen las fotos se acabaron, peeero por mi barrio están tooodas tooodas. Así que me da a mi que mucho no se venden... Es que yo para ver a un esqueletillo mejor miro una caja de palillos...

Por cierto, ayer no hubo limonada (Me han dicho que vaya a Muñiz), cañas! Mañana que tengo que ir al Rastro aprovecharé.

Cambalache dijo...

Muñiz, qué recuerdos. En esa bendita calle de Calatrava viví unos años inolvidables. En el número 11 está la taberna de Dani (ya murió y bien que lo sentí) que es de las más bonitas de Madrid (imprescindible pedir unjos tacos de chicha)

Anónimo dijo...

Claro, los bikinis, chanclas, cenas y demás etc... los pagarán los del cuadro de más abajo, ese que me gustó tanto con tonos marrones. No hay duda.

Recuerdo, y me hace sonreir, que tenía una vecina en el pueblo que siempre preguntaba -lo cierto es que no era "normal"- ¿Los reyes y las reinas cagan y mean como nosotros? jajajajaaa pobrecica.
César