Aquel personaje tan popular y extendido por toda la geografía patria, el tonto del pueblo, ha pasado a la historia. Cada municipio solía presumir de uno y cuanto más tonto más lustre ganaba la comarca. La globalización ha traído bajo el brazo un pan de ventajas pero también a una tropa de pícaros y piratas que usan al red como escenario de sus andanzas. Entre baño de sol y trago de fanta lemon he abierto el correo y me he topado con un anzuelo que, por visto y burdo, deberían de renovar. Gane dinero fácil. En síntesis me proponían invertir mil dólares en un chiringuito inversor y me aseguraban cada diez días unos rendimientos de por vida de ciento once dólares. Vamos a ver. Una cosa es que estemos en agosto, en horas de siesta y que cupiese la remota posibilidad de que humillara de una cabezada soñolienta con tan mala fortuna que mi frente cayese sobre el ratón y, de esta manera, pulsase la entrada de ese paraíso pecuniario y trincasen mis datos. El cúmulo de carambolas es complejo, pero podría darse. De otra manera ¿alguien puede picar en semejante camelo? Seguro que sí y oye que no lo critico que todavía se da el timo de la estampita que bordara Tony Leblanc en Los Tramposos. Sólo un poquito de sutileza por el amor de Dios. Dinero fácil. Ni que fuera la Obregón. He oído en el 'arradio' que cobra lo mismo que la Preysler por asistir a las fiestas; en torno a seis milloncejos de pesetas. Cuánto me gustaría ser el sobrino de Paco el Pocero, es decir un nuevo ricacho segunda generación, para darme el gustazo de pagarlas el doble porque ni se las ocurriese venir a ninguna que yo organizase. Menudo plan; la una hablándote de los azulejos Porcelanosa y la otra de cuando estudiaba Biología con Severo Ochoa. No sé si este año la Obregón, esa artista multidisciplinar tan poco valorada, ya ha admirado al mundo con su posado en la playa. Qué momento. Ella con la tripita metida, las patitas finústicas, más operaciones que la Dirección General de Tráfico y revolcándose en la fina arena ibicenca como una croqueta Findus. Pues no se crean, los fotógrados siguen yendo y la tía tan contenta.
15 de agosto de 2006
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)





2 comentarios:
De las famosas no hablo, no sea que me llamen a salsa rosa.
Cuando ponen esos anzuelos, aunque sean tan burdos, es porque hay tontos de verdad , que incluso se creen listos.Los tontos de pueblo no pican ni en broma en esos anzuelos.
No tengo duda alguna
Publicar un comentario