Mira tú por donde cuando menos te lo esperas, tus hábitos dan un giro copernicano. Yo tenía ya por deshauciado el televisor como aparato electrodoméstico (incluso le había despojado de encima la ratita de conchas y del muñeco legionario) y a la televisión como canal informativo y de entretenimiento por razones que alcanzarían la categoria de tesis. Channel 4 me ha abierto a los ojos. De hecho, ni siquiera limpiaba la pantalla a propósito para que la patina de polvo que el tiempo y el descuido van dejando me sirviera, en momento de apuro, para apuntar con la yema del índice un número de telefóno de alguna compañía de móviles que, últimamente, diez años atrás más o menos, son las únicas que me llaman. Sin embargo, ayer noche ya estaba el cristal reluciente y hallábame en la terraza meneando la parabólica para captar ese canal. En los próximos días emitirán un marathon de masturbación colectiva con objeto de recaudar fondos para el Centro de la Cultura y el Sexo del Reino Unido dedicado a la educación de la cosa. El reto es batir las ocho horas y media pajilleras que se contabilizaron en San Francisco en un acto similar. No es por presumir, pero solo y con la gorra. Ocho horas y media. Valiente ridiculez. Que me hubieran pillado a mí en plena pubertad. Claro que entonces en la tele sólo echaban inauguraciones de pantanos y fútbol el 1 de Mayo y ahora, cómo cambian los tiempos Venancio, igual el festival de 'masturbations' lo radia hasta la COPE (bueno igual no). Además nos decían que nos íbamos a quedar ciegos; algo empíricamente falso. Doy fe. Siempre he sido persona competitiva en estas labores del amor propio y si algo le veo de malo es que con los años bajas la guardia y otros elementos muy necesarios para el ejercicio onanista. En San Francisco, por lo visto, cada cinco años se reúnen en el mismo sitio para celebrar el evento pero está vez va a ser televisado. No sé si te podrán nominar y expulsarte de la Academia por impericia en los tocamientos o podrás mandar un SMS para votar por Peter o Andrew o Elizabeth (recuerden que es en el Reino Unido que aquí ya tenemos bastantes onanismos cerebrales en los subprogramas de cultura) porque se hacen las pajillas como ninguno. En fin, estoy ansioso y ciertamente desentrenado pero no veo mejor ocasión para poner en práctica por primera vez la televisión interactiva. A ver cómo era. Sí, ya me acuerdo. Ésto es como el nadar y el montar en bicicleta. No se olvida nunca.
22 de julio de 2006
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1 comentario:
Lo que no me queda claro es si se premia al que más aguante sin eyacular o al que más veces lo haga en el mismo tiempo.
Imagino que habrá u botiquín "a mano" por eso de los escozores u otros percances.
"Donde esté una buena corrida, que se quite el fútbol....y los toros"
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