Ando estos días desbordado y uno no puede estar en todo. Entre la desazón por lo que le dijo Materazzi a Zizou para que le arreara el cabezazo, entre que si le sale otro hijo a Alberto de Mónaco, digno sucesor de Pajares en estos menesteres, qué número de protección solar me viene mejor para conservar el tueste y que ando noqueado porque me cierran el gym en agosto y amenazo con recuperar lorza; pues eso, que no estoy a lo que estoy. Esto no es vida. Menos mal que uno tiene amigos que nunca te prestan dinero pero por lo menos te prestan atención. Saben de mi devoción por la noticia pintoresca, algo 'friki' si quieren y, por ello, cuando cazan alguna me avisan o me la guardan. A fe que si se me llega a escapar ésta mi desolación no hubiese tenido parangón (joder, qué riqueza linguistica con lo mal 'hablao' que soy). Ocurrió el suceso en Tenerife (ya es casualidad que pase una hora antes que en el resto del Estado y yo me entere dos días después) y se consumó con la detención de dos tipos por no llevar ningún tipo de documentación a bordo de un ciclomotor. Hasta aquí nada extraordinario si no es porque el motivo de la alerta fue que en el pequeño vehículo transitaban tres pasajeros. La tercera en discordia una cabra que, al igual que los detenidos, iba provista de su correspondiente casco. Sublime. Tan sublime como injusto ¿Cómo se puede detener a unos tipos capaces de llevar a una cabra con casco en un ciclomotor? Lo que había que hacer es darles una subvención por cachondos y dejarse de tanto papeleo y burocracia. Además, ¿no atufaron a los moteros con que el casco era obligatorio? Pues tenían que estar satisfechos de que aquella campaña publicitaria calara de modo tan hondo. Recuerdo que fue tanta la tabarra que un conocido mío se tomó tan a pecho la exigencia del casco que entraba con él en las tabernas y se tenía que tomar las cañas con una pajita. Al hombre le faltaban varios hervores y trabajo nos costó aclararle que el casco sólo era obligatorio cuando montaba en su moto. A pesar de su intelecto o gracias a él, con el tiempo acabó siendo responsable de los guiones de un programa rosa de televisión. A lo que iba, que desde aquí pido la inmediata amnistia para los detenidos. Quizás se trataba de un acto altruista y quién sabe si recogieron a la pobre cabra haciendo auto stop porque había quedado con algún cabrón (de su especie) y llegaba tarde a la primera cita. También solicito conocer qué ha sido del animal, si se le ha permitido esperar en el vestíbulo a sus bienhechores y si contará con 'habeas corpus' e interprete en el caso de ser interrogada. Son demasiadas incognitas como para que el caso quede en una simple anécdota.
11 de julio de 2006
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)





6 comentarios:
Si además le acaban de hacer un regalo publicitario impagable a la DGT, que mejor cartel para promover el uso del casco que una asemeya de los puntos estos y la cabra, todos perfectamente equipados con el reglamentario casco.
¿Le habrán quitado puntos al pastor?
Ja ja ja. Completamente de acuerdo. Con ese interés por seguir las normas y con lo que les costaría colocar a la cabra de esa guisa...
Saludos.
Una cabra con casco, eso lo llevas la Museo de Arte Contemporáneo y te dan un premio. Qué poco valor se da al arte en este país. Unos monstruos los tipos
Una pena que no tengamos la foto.De museo total.
Es lo primero que he pensado. Joder, tanta foto con los radares y cuando hay algo gracioso no tenemos imágenes. Lamentable
Publicar un comentario