11 de julio de 2006

¿"Todos somos Ramoncín"?

Voy a estudiar con mi equipo jurídico (un colega que aguantó cuarto de hora en una clase de derecho) emprender acciones legales contra la Sociedad de Autores por tratar de absorber mi ya de por sí mermada personalidad. La SGAE ha lanzado una campaña que, bajo el lema "Todos somos Ramoncín", trata de defender sus derechos enarbolando como bandera a quien fuera otrora Rey del Pollo Frito. Me había levantado igual que cada mañana, incipiente bostezo, restriego de legaña, compra del periódico, paseo a mi sultán, desayuno frugal y a echar unas horitas al curro y ahora resulta que no soy yo. Soy Ramoncín y eso que nunca he presentado el Lingo, estoy más gordo, soy más alto, nunca me he hecho un lifting, nunca he dado un puñetazo a un fotógrafo ni he cobrado suculenta pasta por dar un pregón ni he hablado de lo divino y de lo humano en todas las televisiones ni, de vez en cuando, hasta he hecho una canción. Admito que el asunto de los derechos de autor es grave y, sinceramente, me inclino más por la tesis que tiende a preservar la propiedad intelectual de los artistas que el mercadeo descarado del top manta y demás pirateos. De ahí a alinearme con alguien que ha entrado en guerra con otro ilustre de la canción patria, Joaquín Sabina, va un abismo. Ni con uno ni con otro porque si algo les une, con mayor o menor mérito, es que ambos dos viven en una situación holgada y que a ellos la música y sus complementos les ha dado, y muy bien, de comer. Me preocupan más los músicos con gran talento que arrastran sus voces y sus guitarras de garito en garito por una consumición y un puñado de euros cuando el porcentaje llega para ello. Aquellos a quienes ni siquiera les piratean en el top manta porque nadie les da la oportunidad de grabar un disco o si llegan a hacerlo es con su propio dinero y a costa de sacrificios suyos, de su familia y de sus colegas. Hace menos de un mes tuve la suerte de asistir a un concierto de Susana Ruiz (maravillosa vocalista de Celofunk y otras formaciones) y del guitarrista Paco Rivas. En la sala habría diez personas. Para nosotros una maravilla, para ellos, imagino, que una decepción. No es descartable que estos pedazos de artistas se tomen como un insulto la campaña. "Todos somos Ramoncín". Al menos les gustaría poder grabar discos como él o que los medios de comunicación les prestarán la milésima parte de atención que están prestando a esta pelea de gallos que ya comienza a ser tediosa.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ah pájaro, como eres autor, ya vas tomando posiciones aunque de momento sean en el medio.Se pasan tanto estos de la sgae, que yo ya me posicioné al lado del top manta.

cambalache dijo...

No lo tengo claro la verdad, sería una discusión larga y de taberna.Pero los de la SGAE, si te vale, en general, no me caen nada bien sobre todo el amigo Teddy