7 de julio de 2006

El origen de la cagada (II)

Había pacificado el espíritu, recuperado horas de sueño derivadas de mi desvelo ante 'El misterio de la cagada del lince', ya ha adquirido sin duda categoria de novela o de título de película, cuando nuevas y rigurosas informaciones reabren el sumario. El mundo de los científicos, aparentemente serio y calmado, se ha convertido de la noche a la mañana en una corrala. Qué si tú no tienes ni idea de cagadas, que si tú hiciste pellas el día de excrementos, que si aquel confunde una boñiga con un plato de Ferrá Adrià, que si anda que tú. Menos mal que la ciencia era exacta. Nanay. Ahora resulta que el excelente periodista y mejor colega Vicente Olaya destapa en las páginas de El País (voy a comenzar a comprarlo por las tardes porque tanta escatología me revuelve el estómago para todo el día) que dos informes del mismísimo CSIC se contradicen entre sí. Por un lado está el que atribuye al gato la plantación del pino y, por otro, que baraja una posibilidad que a mí, pobre hombre iletrado, se me escapaba. No es otra que el lince se hubiera comido al gato y de esa manera hubiera despistado el ADN. Así como suena. Yo, hasta allí, la verdad es que no hubiera llegado en la vida. Por ello vaya mi admiración a estos hombres de la ciencia. Es más (la sabiduría que adquiere uno con una simple cagada es superior a la que impartiría la Enciclopedia británica); el mismo informe díscolo con la 'teoría gato' insinúa que la boñiga podría pertenecer a un meloncillo. En este punto de la sabrosa información (acaso el adjetivo hablando de mierdas no sea el más conveniente) me he derrumbado ¿Cómo va a ser de un meloncillo? En ese caso hubieran encontrado pepitas y de las pequeñas. Vuelta al diccionario y héte que el meloncillo en un pequeño mamífero carnicero nocturno que tiene el cuerpo del mismo tamaño que la cola. Envidiable animal. Vendría a ser el John Holmes de los carnívoros y yo sin enterarme. Si hasta le hicieron un sello como a Franco, también pequeño como el meloncillo, pero bastante más hijo de...El Ferrol. Qué sinvivir. Con decirles que ahora cuando recojo la caquita de mi sultán ya no sé si realizo un acto cívico o estoy privando a la ciencia de un elemento vital para su evolución les digo todo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Sabía por el amigo Robe, de Extremoduro, que "buitre no come alpiste".Lo que no sabía es que lince come meloncillo.

Anónimo dijo...

Tengo que decir que me alegro de que la cagada sea de gato. De hecho, ni los más viejos del lugar recuerdan que hubiera linces. Hay buitres, pero en la zona más interna, en el pantano de San Juan. Así que, a favor completamente de que se desdoble la M-501. Eso sí, me parece buenísima la posibilidad de que el lince se haya comido al gato. Esperamos una tercera entrega de la cagada del lince.

cambalache dijo...

La habrá, la habrá. Y buitres seguro que también de todo tipo

Anónimo dijo...

Sobre todo, buitres carroñeros.