11 de junio de 2006

Una de grouppies

Me mordí la tecla del ordenador en su momento para no dar la impresión de ser un articulista monocultivo de estos que van escribiendo la misma soflama desde distintos ángulos y con ello van tirando y llenando la andorga. No quería entrar al trapo porque me parecía demasiado fácil y siempre he sido hombre de grandes retos; hoy sin ir más lejos he intentado freírme un huevo frito pero, como siempre, la yema se ha desparramado y aún así no cejaré en mi empeño. Mañana incluso trataré de hacerme un 'sanguiche' de salami. Empero, que altisonante me encuentro y eso que estoy en bañador, nada parecido al tanga dorado de Lauren Postigo. A lo que iba que luego me diluyo en los elogios de mi anatomía y me pierdo. Decía que hace ya unos días Esperanza Aguirre, siempre tan ella y yo tan tenaz a la mínima que salta, en larga y prolija entrevista, aseguraba que ni el Papa ni el Dalai Lama ni Rintintin ni la mula Francis (los dos últimos son aportaciones de mi cosecha para apuntalar la garra del aserto), que a ella, que quiere que le diga mire usted, el único personaje de la Historia a quien admira de verdad de la buena, Historia con mayúsculas of course, ha sido y será Jose; por supuesto en referencia a don José María Aznar, ex presidente de lo que fuera España. Aun dentro de la divergencia uno siempre halla una rendija para la conformidad y la convivencia. A mi sí que me impresionaba, doña Espe, de hecho me sigue impresionando sobre todo cuando habla en ese inglés heredado de sir Laurence Olivier. Cuánto gana diciendo bobadas sin que le entienda nadie, ni en inglés por torpe en el manejo del idioma ni en español por la mayoritaria indiferencia a la esporádica sarta de tontunas que suelta de conferencia en conferencia. He caído en la trampa de humillar como toro bravo no por este único y elogioso comentario de la marquesa-presidenta sino por la reiteración que se gasta el 'ala grouppie' del partido de las populares mozas. Hoy se ha sumado la futura candidata a presidenta de Castilla La Mancha, María Dolores de Cospedal se llama la joven y reciente mamá, enhorabuena por supuesto. Ella, a cambio de ese marrón que nadie quería, responde como una señora y se desata la melena: 'Mariano es mi Quijote' reza el titular. Desde luego cuando se ponen líricos echo de menos hasta los transgresores poemas de Gloria Fuertes. Cospedal tiene mérito; elogia el quijotismo de Mariano y en vez de prestarle al renqueante Rocinante la venden la borrica de Sancho porque, para que nos vamos a engañar, a esa madriguera no quería ir ni un parado de larga duración. Acuérdense de la operación que pergeñaron con Adolfo Suárez hijo con espectaculares resultados (para los socialistas claro). No sé, no tengo nada contra las admiraciones ajenas pero sí echo de menos alguna mención más típica a George Clooney o a algún macizo porque por estadistas no será ya que la talla de Jose y Mariano en este ámbito, a pesar de ese nombre de duo de orquesta de bodas, bautizos y comuniones, se da por supuesta. Sin embargo no acabo de ver sus fotos forrando las carpetas de Espe y Lola a modo de póster de Superpop. No sé, igual es que me quedé fuera de juego de Operación Triunfo y estoy alejado de las tendencias de la idolatría pagana porque, así desde fuera, no pegan. Claro que, para ser justos, también le hacen un hueco a Bustamante y le gritan por la calle y eso que no sabe ni inglés y se está poniendo un poco fondón. Qué mala es la envidia, bastaría que me enseñara la foto de su bella novia para que me tragara mis palabras pero como seguro que no me lee como yo a él no le escucho pues aquí paz y después gloria (Fuertes, por supuesto).

1 comentario:

Anónimo dijo...

No esperaba menos de la Espe, que ser admiradora de semejante cosa.Tal para cual.
A la otra no la conocía (ni la conozco), pero debe hacer buena yunta con la marquesa.