30 de junio de 2006

Los 'souvenirs' de Espe

Menuda es ella. Anda que no se podía haber traído un cenicero con la estrella de David o una reproducción en corcho del Muro de las Lamentaciones o un simple llavero con la leyenda en hebreo de 'Recuerdo de Tel Aviv'. Pues nada, que ella va de visita a Israel y viene con unas ganas de bombardear que 'paqué'. Lo debe dar el terruño, o para ser justo y más correcto, sus gobernantes. Uno va de visita a México y se trae el sombrero puesto para evitar el exceso de equipaje o te vas a Moscú y te traes unas botellas de vodka ya sea en la maleta o en el coleto, pero, amigo, vas a Israel y te dejas llevar, te dan las palmas y te pones a bailar a la mínima ocasión. Por eso yo creo que a Espe hay que entenderla. Ella se trae bajo el brazo una idea al parecer más vieja que el mear (eso se decía antes, es un poco ordinario pero tampoco me veo yo muy finolis la verdad) y la vende como si fuera la octava maravilla del mundo (perdón, la novena después de Leonor Watling). Que si no llueve en la Comunidad de Madrid es capaz de bombardear las nubes hasta que se rindan y accedan a sus exigencias. Ella se ve capaz hasta de empuñar el bazoka si es menester, no lo duden. Los periodistas que la acompañan lo han comprado como una novedad a pesar de su antiguedad y yo, que soy del gremio, hubiera hecho lo propio porque desconocía esta técnica; podía decir lo contrario, tirarme el rollo, pero no, me siento solidario con su ignorancia. Es más, creía que para llover bastaba con que cantara un solo estribillo el hijo de Sara Montiel. Como la visita oficial la ha pillado a la marquesa-presidenta en plenos preparativos para masacrar de nuevo a los palestinos bombardeándoles, por ejemplo, las centrales eléctricas, qué valientes muchachos, pues eso, que se ha dejado imbuir por ese espíritu aunque en versión climatológica y pacífica. Ahora la veo que se viene un poco abajo, que sus consejeros, visto que la idea ha suscitado gran polémica porque tiene más inconvenientes que ventajas, han salido a apagar el fuego y, claro, como hay poca agua, pues la cosa se ha quedado enredada. Estoy seguro que aquí no se va a bombardear nada pero que más da. El caso es que se hable de ella y de sus ideas ya sean originales o prestadas. Visto lo visto no sé cuáles son peores. Luego dicen que es bueno viajar.

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