Este país está plagado de malpensados y quisquillosos. O sea que unos tipos encapuchados se meten por el conducto del aire acondicionado para acceder a un banco cerrado provistos de herramientas que no parecen cortauñas ni navajitas suizas, con multiantecedentes penales y órdenes variopintas de busca y captura y, ya está, todo el mundo a pensar que su intención era robar en la entidad financiera. Luego nos llenamos la boca con la presunción de inocencia ¿Y si fuese un ensayo general de La Fura dels Baus? Que podría ser; pero ahí nadie repara. Tenían un coche en la puerta y todos a cavilar que era para huir cuando bien pudiera ser para cambiarle el aceite en una hora de poco tránsito para molestar lo menos posible. Menos mal que todavía se preservan mentes preclaras, gente bienpensante, que optan por no dejarse llevar por los leves indicios mencionados. Que así desde fuera todos somos muy listos y todo parece muy fácil. La policía tarda meses en seguirles, se deja medios, esfuerzos y recursos, les pilla y, cuando está todo niquelado, resulta que los 'presuntos' y vilipendiados 'choros' se dan el piro no se sabe si con corte de mangas incluido. Todo porque un individuo decide que eso no es 'in fraganti', que ahora lo que se lleva es el 'in ridiculis' y que ahí, en ese concepto jurídico de nuevo cuño, el hombre ha demostrado ser todo un fenómeno.
15 de junio de 2006
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2 comentarios:
Simplemente vergonzoso.
Pues sí y ahora dictan la orden de captura. Anacleto a su lado es James Bond
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