26 de septiembre de 2009

SIMPLEMENTE GRACIAS

Tardes como la de ayer justifican muchas cosas en la vida. A veces hasta toda ella. A ninguno de los que fuisteis (y a muchos de los que no pudisteis) os dediqué ni una ínfima parte del tiempo que me hubiera gustado y merecéis. Sé que es fácilmente comprensible. Pero quiero aprovechar este invento para daros las gracias de nuevo porque sólo por estar abrigado por tanta gente que me quiere y a la que quiero merece la pena tantas horas, tantos sacrificios y tantas angustias como, para mi al menos, me supone escribir. Ya os adelanté que me tomaré un largo descanso. Pero sólo con las novelas. A vosotros os seguiré queriendo sin descanso alguno. Gracias.

2 comentarios:

Iconos dijo...

Las gracias te las tenemos que dar nosotros, Germán. No sólo por tus libros, sino por tu compañía, por ser capaz de arrancarnos una sonrisa cuando más falta nos hace. Hablo por todos los que estuvimos, y por los que quisieron estar y no pudieron: Te queremos. Un beso fuerte (y románico)

cambalache dijo...

Besos y besos y ahora a meternos unos con otros que no es tan emotivo pero divierte una barbaridad