
Debe haber un gen arrabalero que entristece nuestros días cuando muere uno de los nuestros. Demasiados coches de choque escuchando por unos destartalados altavoces a Los Chichos para olvidar de donde venimos. Demasiadas tardes de mus y botellines, demasiadas pajillas entre las zarzas y las ortigas, demasiados molinetes en los futbolines. Demasiados recuerdos para olvidar que crecimos con las katiuskas llenas de barro y orgullo. Un domingo por la mañana, en el pequeño Rastro de Tetuán, le vi del brazo de una imponente señora. El Fary saludaba y sonreía. No se le había subido el éxito a la cabeza. A lo sumo se le había instalado en la visible dentadura que exhibía como un trofeo de su buena y merecida fortuna. Lo único que había conseguido era dejar de vender sus propios discos en el mismo mercadillo que ahora era escenario de su triunfal paseo. También, con los primeros duros que ganó con sus coplas, había podido cumplir dos sueños. El de su madre de tener un bonito sombrero y el suyo de poder regalárselo. Aquella confesión me emocionó. Él adoraba a su madre. Yo adoro a la mía. Yo sé la alegría que sintió el Fary cuando entró a la sombrerería. La misma que mi hermana y yo sentimos cuando nuestra madre ya no necesitó fregar más escaleras. Por eso, al Fary nunca me lo presentaron pero le conozco como si fuese un colega de toda la vida. Y como tal lamento su muerte. Descansa en paz, amigo.
Otra Navidad
Hace 3 semanas





4 comentarios:
Jolín, casi me entran ganas de llorar de ver a tus palabras con los puntos de las “ies” enrojecidos....
En el fondo somos unos sentimentales. Un beso
titular de ayer del 20 minutos:
"se va un torito guapo", jolin, un poquito de respeto, simpre se ha dicho "eres más feo que el fary, y lo de los limones ya es la ostia".
Bueno, cantar, lo que se dice cantal.... allá cada uno con sus gustos, pero por dios, que nadie le compare con Farina, no crees??
solo añadir que me consta que sus mujeres no fueron tan felices ya que eran conocidos sus escarceos con demasiadas mujeres
No seré yo quien le compare con don Rafael aunque yo soy devoto de un flamenco más áspero y hondo. Desconozco su relación con sus mujeres. Un saludo
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