29 de septiembre de 2006

¿Dónde está Wally Rubianes?

Hace pocos días, desde este rincón, defendí que la obra de Rubianes se representará en Madrid. No me tengo en tanta estima como para considerar que esa toma de postura convulsionara los cimientos de la sociedad, pero sí creo que me da derecho a preguntarme ahora dónde se ha metido Rubianes. Se le oye por los medios, en las confortables emisoras de radio, engordando su inesperada popularidad pero ayer ni estaba ni se le esperaba. Los argumentos que su 'entorno' facilitó fueron peregrinos e inverosímiles. Por lo visto, nunca va a las obras en las que no aparece como actor. La función de ayer no era una función más, era un acto simbólico en el que se esperaba que, quien lo provoco, estuviera al plato y a las tajás. Cobardías, las mínimas, amigo Rubianes. Si hubiese sido por prevención ante posibles altercados, tampoco. Para algo están las Fuerzas de Seguridad del Estado (pomposo me he puesto, oye) y para algo les pagamos el sueldo. Si ayer tocaba el reproche y el abucheo, el insulto y el varapalo, a joderse tocan. Algunos de los denostados políticos estuvieron allí y asumieron un desgaste que ni habían calibrado ni se esperaban, pero estuvieron e igual que muchas veces se les critica también habrá que destacar esta decisión. Un sindicato como CCOO, me consta, se ha tenido que tragar sapos, discrepancias internas, amenazas constantes e improperios varios por ceder el local donde ayer se representó 'Lorca éramos todos', pero lo hizo contra viento y marea y, mientras tanto, a Rubianes ni estaba ni se le esperaba. No quiero pensar que, una vez visto el revuelo, don Pepe haya optado por sentarse a contemplar cómo, de la noche a la mañana, toda España le conoce aunque no haya mediado ningún mérito artístico adicional sino una patochada dialéctica que, repito, está en su santo derecho de proclamar a los cuatro vientos. Eso sí, otros políticos que fueron los artífices y aplaudidores de que la obra no se llevase al Teatro Español deberían tomar buena nota de con quien están en este viaje. Baste ver el selecto público que se congregó ayer, en escaso número las cosas como son, frente a la sede socialista provisto de banderas con la garrapata, brazo en alto, cabelleras rapadas y cazadoras bombers. Si ese es su público, amigos del viaje al centro de la tierra, apañados vamos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hace muchos años que sigo a Rubianes, y me parece un buen actor.Es un gran monologuista.Hay cantidad de artistas buenísimos que no son conocidos por el "gran público", y es una putada que este actor salga en primera fila por decir lo que pensamos muchos, y no por su trabajo.
Aun así estoy contigo en que tenía que haber dado la cara.