Por una de estas paradojas que tiene la vida, Cleto Ruiz es un argentino de mi edad, cuarenta arriba más bien que abajo, natural de la provincia de Corrientes. Digo lo de la paradoja porque el chavalote de corriente no tiene nada. Cleto cuenta que, así por encima porque llegado a ciertas cifras uno pierde el norte, es padre de treinta y siete retoños y que, harto de ser más que un ser humano un aspersor de semen, reclama a las autoridades que le dejen hacerse la vasectomía. Ya basta, se ha dicho para sí Cleto. No digo que haya sido tarde porque a buen seguro las criaturitas son todas estupendas pero, hombre de Dios, unos condoncillos o un barniz plastificador a tiempo. Argumenta que comprarse un preservativo supondría privar a su familia de un quilo de azúcar aunque bien pudiera haber sopesado que igual compensaba dado que la manutención de cada primogénito sale sin duda más cara que una cajita de doce unidades con sabor a fresa (creo que las hay de doce, ya ni me acuerdo ¿o eso eran los huevos?). Yo creo, y él lo admite, que es un tipo arrebatado y que no se puede contener y que ser un niño prodigio tiene sus ventajas, fíjese en Mozart, pero también sus inconvenientes. A los nueve años se estrenó en las tareas sexuales, ha llegado a tener siete novias a la vez y vivió durante catorce años con tres mujeres bajo el mismo techo. Hombre Cleto, cuando tu magreabas y más, uno estaba en la Primera Comunión casi paladeando la hostia acongojado para no morderla, lo de las siete novias uno lo vió en el cine pero repartidas entre siete hermanos y en lo único en que coincidimos es en el último capítulo. Yo también viví con tres mujeres a la vez; la única diferencia, menor sin duda, es que una era mi abuela, otra mi madre y la otra mi hermana. Parece que la edad ha ido atemperado su furor inequívocamente 'picha brava' ya que, en la actualidad, únicamente convive con una mujer con la que sólo ha tenido ocho hijos. El Parlamento argentino está a punto de aprobar medidas legales de esterilización y espero que agilicen en lo posible el trámite porque, de lo contrario, o Cleto procede a la autoamputación, horrible opción, o amenaza con llenar el estadio de La Bombonera tan solo con sus descendientes.
8 de agosto de 2006
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1 comentario:
Pobre Cleto, ya está en crisis.Mira que tener sólo ocho hijos con su última (y única )mujer.
Ya lo decía mi abuela "Los años no pasan en valde".
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