9 de julio de 2006

Una colecta para don Augusto

Qué injusta es la Historia. Espero que, de inmediato, los organismos internacionales aprueben ayudas para la manutención de don Augusto Pinochet. El pobre anciano dice con la voz quebrada que ha tenido que vender hasta sus merecidas medallas militares para poder comer. No sé a cuánto se cotiza la orden de asesinos y genocidas, ni cuánto sacaría en una subasta por la medalla al mejor torturador del siglo o al despreciable tirano, que no ex tirano como se empeñan en decir. Los dictadores nunca renuncian a esa condición tan sólo cambían su ámbito de poder, puede ser someter a un pueblo o a su familia, el caso es mandar y los demás obedecer. Hay personajes tan despreciables que jamás pagarán todo el mal que hicieron. Él es uno de ellos. Bien podría haber ilustrado este artículo con una foto actual del asesino Pinochet. Pero es que ésta lo es; así le recuerdo cuando yo era pequeño y así ha pasado a la historia tenebrosa de las dictaduras más sanguinarias y repugnantes de Latinoamérica. Me produce urticaria que los cargos judiciales que pesan sobre este ser nauseabundo tengan que ver con sus escaqueos fiscales como si fuese más grave no pagar el IVA que ametrellar a quien no piense como tú. Ahora, ya con noventa años, mira qué duran estos tipos, aparece encorvado con su bastoncito, entrañable cual abuelito de Heidi y lloricón. No tiene un peso, no tiene un dólar, está en la miseria, el sitio más adecuado para los miserables. Si quiere don Augusto organizamos una colecta por internet para que usted pueda seguir comiendo las papillas y le compramos entre todos una colección de fascículos militares que regalen de promoción réplicas de las medallitas que tanto le gustan. No, mejor aún, le regalamos un álbum de fotos del estadio de Santiago de Chile regado de fusilados y miembros amputados o detalles de las picanas y las sofisticadas y crueles técnicas de torturas que utilizaban sus sicarios. Así, si no puede comer, al menos se alimentará de esos bonitos recuerdos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Así se pudra ese hijo de la gran......Chile.