La Academia de la Lengua de Irán, Farhangestan de nombre, ha cortado por lo sano. Basta de extranjerismos en su lengua persa que, a pesar de nuestra ignorancia, no sólo existen los gatos de esa nacionalidad. No sólo existe esa lengua sino que quieren preservarla de la contaminación foránea. Como debe ser. Para ello ya han acuñado hasta algún término sustitutorio y así los helicópteros deberán llamarse 'alas rotatorias' o las pizzas 'barras de pan elásticas'. En este último sinónimo no han estado muy finos la verdad. Primero las deben comer ya de un día para otro porque tanto como elásticas es mucho decir y luego suena raro. Me da una barra elástica de pan a los cuatro quesos (y además dicho en persa que debe ser mucho más difícil). O la versión telefónica aun más intricada. 'Telebarradepanelástica, dígame'. Demasiado esfuerzo y además a mí es que la palabra pizza me gusta, fíjate tú, con esas connotaciones genitales y su amplio abanico de pronunciaciones. Sin embargo, sin llegar a los fundamentalismos de la prohibición, no estaría de más que aquí también nos pusiéramos a revisar algunas palabrejas para las que el rico idioma castellano tiene sobrados vocablos equiparables. Si, por ejemplo, alguien dice 'voy a hacer rafting, luego un poquito de puenting y después del esfuerzo me comeré una burger' bien podríamos colegir que el prenda en cuestión se va a montar en un flotador grande y se va a dejar caer por unas aguas iracundas con riesgo de abrirse la crisma o escoñarse, según el sexo de cada cual, luego le atarán los tobillos con unas maromas elásticas, éstas sí mucho más que las pizzas iraníes, y se dejará caer como un fardo desde un puente y, si sobrevive, se zampará un emparedado de presunta carne a saber de qué animal, eso sí, con mucho ketchup para no averiguarlo. Nunca he comprendido esto que llaman deportes de riesgo. A mí me ha bastado con ver a mi Madrid las últimas temporadas; eso sí que ha sido un riesgo. Tirarse por un puente para que te suba la adrenalina. Qué necesidad ¿Es qué nadie ha visto a la Jolie vestida de Lara Croft o a su churri en Troya? Y sin moverte del sofá. La lista de barbarismos, que se decía antes a las palabras importadas de otras lenguas, sería casi interminable y me refiero sólo a los vocablos porque si hablara de hechos la extensión se elevaría casi al infinito. Es un momento oportuno para afinar en el idioma. Podíamos empezar por llamar a las 'guerras preventivas' matanzas indiscriminadas o el 'derecho a la defensa' vía libre para hacer lo que te salga los huevos si eres Israel o acto terrorista intolerable si eres palestino o libanés. No sería un mal ejercicio.
31 de julio de 2006
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1 comentario:
Ningún terrorismo es tan vil y condenable como el terrorismo de estado.Normalmente es el que engendra el otro terrorismo.
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